Ur-Online: integración digital de la cuna de la civilización

Si le preguntáis a cualquier arqueólogo qué es lo más difícil de su trabajo, probablemente su respuesta no os dirá que lo difícil de su profesión es descubrir un yacimiento enterrado; probablemente responderá que lo complejo es el proceso de excavar, registrar toda la información y preservarla para otros investigadores. El proyecto de Ur-Online es el resultado de la integración digital de las investigaciones arqueológicas que se llevaron a cabo en la ciudad de Ur y cuyos objetos fueron repartidos entre tres instituciones: el Museo de Iraq, el Penn Museum y el British Museum. Los investigadores se embarcaron en la creación de esta impresionante base de datos hace varios años y, aunque aún está en fase beta, ya han registrado cerca de 40.000 objetos y material de archivo fotografiados en alta resolución y con toda la información publicada en formato digital. Ur-Online supone eliminar barreras espaciales, institucionales y económicas para la preservación y difusión de este patrimonio de la Humanidad. Ya han subido a esta base de datos los registros de unas 2690 terracotas (de cuya producción se sabe muy poco), unas 1.400 piezas cerámicas, alrededor de 13.400 tablillas cuneiformes (de entre 2800 a.C y 317 a.C.).

Como novedad respecto a otras bases de datos arqueológicas, Ur Online incluirá más de 22.225 páginas de archivos de los diarios de campo, catálogos, inventarios, correspondencia, mapas y fotografías que estarán conectados a los objetos, números de registro en el yacimiento y números de catálogos de los museos. Por ejemplo, el registro de una tablilla cuneiforme incluirá el dibujo del objeto y del texto, los detalles de dónde se encontró en el yacimiento, la transliteración a caracteres latinos, la traducción y las notas del propio Woolley sobre la traducción. La fuerza del proyecto reside en la reunificación de toda la información que hasta ahora ha estado dispersa en almacenes, cajones y archivos.

La ciudad de Ur.

El yacimiento de Ur (actualmente llamado Tell el-Muqayyar) se encuentra al sur de Iraq, cerca de la ciudad de Nasiriyah. Fue una de las primeras ciudades del mundo, después ciudad-estado, capital de un imperio y centro religioso. Sus extensos niveles de ocupación son una enciclopedia que cubren más de cinco milenios de Historia de Oriente Medio:

  • 6000 a.C.:  Primeras evidencias arqueológicas de asentamiento
  • 5200-4500 a.C.: Periodo de El Obeid
  • 2900-2300 a.C.: Dinástico temprano 
  • 2100-2000 a.C.: Tercera Dinastía de Ur (Ur III)
  • 2000-1850 a.C.: Periodo de Isín-Larsa
  • 626-539 a.C.: Imperio Neobabilonio o neoasirio.
  • 539 a.C.: Nivel de abandono.

Cabe resaltar que Ur es un caso único en Arqueología por su localización estratégica entre diferentes centros de poder en Mesopotamia que irán cambiando a lo largo de los primeros milenios de la civilización (entendiendo ésta como sociedades ya asentadas en centros urbanos). No sólo ofrece mucha información en forma de restos arqueológicos, sino también en fuentes escritas: miles de tablillas cuneiformes fueron desenterradas en los niveles de Ur, haciendo posible la investigación comparada de textos escritos y hallazgos materiales.

El tándem Katharine-Leonard Woolley, excavando en una de las tumbas del cementerio real de Ur. Fuente: Trustees of the British Museum

El tándem Katharine-Leonard Woolley, excavando en una de las tumbas del cementerio real de Ur, 1928. Fuente: Trustees of the British Museum.

Las campañas arqueológicas y Oriente Medio en 1920-1930.

Iraq nació como estado en 1920, aunque no sería totalmente independiente hasta 1932. Después del criticado acuerdo Sykes-Picot de 1916, muchos intelectuales occidentales inmersos en la Europa de entreguerras y de los nacionalismos se opusieron a estas prácticas imperialistas que habían sido la norma en el pasado. Gracias a los esfuerzos de diplomáticos, humanistas y también de arqueólogos, se creó el Servicio de Antiguedades de Iraq y una Ley de Antiguedades en 1924 para proteger el patrimonio del milenario “nuevo” estado. Esto hizo posible una primera expedición de arqueólogos del Penn Museum y del British Museum en 1922, dirigida por Sir Leonard Woolley. Siguiendo las leyes iraquíes de la época, se acordó que la mitad de los hallazgos se quedarían en Iraq y la otra mitad sería repartida entre Philadelphia y Londres a partes iguales, ya que estos dos museos habían financiado las campañas de Woolley.

Katharine Woolley y Sheikh Hamoudi Ibn Ibrahim (1928­–29). Leonard Woolley excavando una de las terracotas. Fuente: Trustees of the British Museum

Katharine Woolley y Sheikh Hamoudi Ibn Ibrahim (1928­–29). Leonard Woolley excavando una de las terracotas. Fuente: Trustees of the British Museum

Durante las campañas de 1922 a 1934 se unieron personalidades como Katharine Woolley, Max Mallowan y Agatha Christie, que no fueron solamente ayudantes de campo sino también diplomáticos entre Oriente y Occidente, transmisores de diferentes puntos de vista de un mundo a otro. La diplomática Gertrude Bell, nombrada Directora Honoraria del Servicio de Antigüedades de Iraq, fue una de las ilustres visitantes del yacimiento mientras mediaba en la creación del Museo Arqueológico de Iraq y la British School of Archaeology.

De izq. a der.: Max Mallowan, Hamoudi, Leonard Woolley, Katharine Woolley y Eric Burrows. Image Credit- Penn Museum Archives.

De izq. a der.: Max Mallowan, Hamoudi, Leonard Woolley, Katharine Woolley y Eric Burrows. Fuente: Image Credit- Penn Museum Archives.

El arqueólogo Sheikh Hamoudi Ibn Ibrahim, que ya había conocido a Woolley y a T. E. Lawrence en Carchemish en 1912, fue la mano derecha de Woolley en las excavaciones de Ur, y su hijo Dahum fue el fotógrafo al que tenemos que dar las gracias por tener tantos testimonios gráficos de este irrepetible equipo y de su trabajo.

Durante estas campañas se descubrieron los zigurats, las casas privadas con unos muros increíblemente bien conservados (hasta la guerra en 2003) y los enterramientos del cementerio real. Por suerte para la ciencia, durante los años 1920-1930 el método científico ya se aplicaba en Arqueología y el equipo de Woolley registró cada paso de las excavaciones en diarios y cuadernos de campo, incluyendo dibujos y fotografías de muy buena calidad. Es igual de importante aprender qué encontraron que cómo lo registraron. Max Mallowan aprendió pronto del maestro Woolley y fue mejorando su toma de dibujos y el registro de las bitácoras del yacimiento.

Página de uno de los cuadernos de campo con notas y dibujos de Woolley. Fuente: Trustees of the British Museum

Página de uno de los cuadernos de campo con notas y dibujos de Woolley. Fuente: Trustees of the British Museum

Digitalización: respuesta internacional al saqueo y al contrabando de antigüedades.

La digitalización tiene dos principales objetivos: preservación durante más tiempo de los artefactos y difusión de la información. Se puede estudiar un objeto sin necesidad de moverlo de su almacén o vitrina, reduciendo considerablemente el riesgo de dañarlo o perderlo. Además, investigadores con escasos recursos no tienen por qué desplazarse a otro país para estudiar cierto objeto, mejorando por tanto el ritmo de la investigación. Por último, si los objetos sufren una destrucción por causa natural o humana, siempre quedará un registro, aunque éste no sea tan valioso como el objeto en sí.

Este proyecto nace de la preocupación por preservar la Arqueología para futuras generaciones. Si normalmente los objetos se degradan de forma natural con el paso del tiempo, el problema de conservarlos se agrava si además el clima político del país que los custodia es convulso. En 2003, con la caída del régimen de Sadam Hussein, el Museo de Iraq en Baghdad fue saqueado y profesionales de diferentes países se pusieron de acuerdo para que una tragedia patrimonial así no volviera a tener lugar. Así nació el proyecto de Digitalización de Ur, presentado oficialmente el pasado 17 de junio de 2016 en un acto abierto para prensa y visitantes. Durante estos años se han digitalizado más de 30.000 objetos, historias del equipo que colaboró en diversas campañas, fotografías, diarios de la excavación e impresionantes dibujos.

Ur 2

Interfaz de Ur-Online

Aunque aún está en versión beta, ofrece información muy valiosa de cada objeto, en qué contexto fue encontrado y qué anotaron Wolley y su equipo en los cuadernos de excavación. Esto no se había hecho antes ni con Ur ni con ninguna otra excavación, y sienta las bases para que más instituciones digitalicen sus contenidos. Es gratis bajo licencia de Creative Commons, se puede utilizar toda la información y además el código es libre y gratuito, con intención de animar a otras instituciones a crear sus bases de datos conjuntas y a fomentar la investigación. Ya seáis estudiantes, asiriólogos, doctores o curiosos visitantes, os animamos a que os asoméis a esta formidable base de datos para aprender de una de las excavaciones más extensas e interesantes de la Historia de la Arqueología.

Foto del equipo en la 'Pit X' durante la última campaña en 1934. Credits: Penn Museum Archives

Foto del equipo en la ‘Pit X’ durante la última campaña en 1934. Credits: Penn Museum Archives

Bibliografía:

COLLINS, Sarah. 2012. The Wonders of Ancient Mesopotamia, London: British Museum Press.

MCCALL, Henrietta. 2001. The Life of Max Mallowan. Archaeology and Agatha Christie, London: British Museum Press.

BRERETON, G., D. CAMURCUOGLU, B. E. HELGESTAD, J. TAYLOR, “The Ur of the Chaldees Project: A Virtual Vision of Woolley’s Excavations at Ur”, en Decker, Juilee (ed.), 2015, Technology and Digital Initiatives. Innovative Approaches for Museums, London: Rowman & Littlefield.

HAFFORD, William B. 2014. “Linked Open Data and the Ur of the Chaldees Project.” ISAW Papers Vol. 7. [Disponible online: http://dlib.nyu.edu/awdl/isaw/isaw-papers/7/hafford/ ]

HEGELSTAD, Birger, “Ur of the Chaldees: a virtual vision of Woolley’s excavations”, 22/07/2014, British Museum Blog [http://blog.britishmuseum.org/2014/07/22/ur-of-the-chaldees-a-virtual-vision-of-woolleys-excavations ]

Recursos online:

Ur-Online: http://www.ur-online.org/ 

Ur en el Google Cultural Institute: https://www.google.com/culturalinstitute/beta/search?q=ur%2C%20iraq

El proyecto en el British Museum: http://www.britishmuseum.org/research/research_projects/all_current_projects/ur_project.aspx

Sobre la conservación de las terracotas: [Publicado por Duygu Camurcuoglu el 21/08/2016, visitado el 13/06/16]: https://blog.britishmuseum.org/2014/08/21/conserving-the-pottery-terracotta-and-tablets-from-ur/

El proyecto en el Penn Museum: http://www.penn.museum/sites/ur/project/

‘Ur Project, January 2016: a tour of Ur’, por Brad Hafford, Universidad de Pennsylvania: http://www.penn.museum/blog/museum/ur-project-january-2016-a-tour-of-ur/

Neil Gaiman mostrando su interés por la investigación arqueológica de Ur con los investigadores de la Universidad de Pennsylvania: [Publicado en junio de 2012; visitado en junio de 2016]:  http://www.penn.museum/blog/museum/ur-digitization-project-item-of-the-month-june-2012/

Ur actualmente en Google Street View: https://www.google.co.uk/maps/place/Great+Ziggurat+of+Ur,+Iraq/@30.9621632,46.1045544,279m/data=!3m1!1e3!4m5!3m4!1s0x3fde0f04bcb0e269:0x174e8f1b37efa3fe!8m2!3d30.9626595!4d46.1032096

Redactor: Rocío Mayol Sánchez

Escritora e historiadora, Licenciada en Historia por la Universidad de Murcia y Máster en Arqueología del Mediterráneo en University College London. Actualmente trabajo en el British Museum. Mis principales intereses se centran en Museos, Educación y Arqueología de Oriente Próximo y del Mediterráneo.

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