La Capilla Blanca de Sesostris I como cantera para Amenophis III.

Como en todas las etapas artísticas, veremos en Egipto la utilización de material de acarreo para las construcciones de los faraones, destruyendo y desmontando edificios anteriores, borrando así su pasado a modo de Damnatio Memoriae y construyendo un “nuevo” esplendor gracias a reinados anteriores. El ejemplo que os presento es uno de los muchos edificios utilizados para construcciones posteriores, pero también podemos hacer referencia al conjunto funerario, ahora desaparecido, de Amenophis III, del cual solo quedan los famosos colosos de Memnón en la ribera occidental del Nilo, al sur de las grandes necrópolis tebanas.

Las construcciones tebanas del Imperio Medio (2050-1750 a.C.) fueron utilizadas como canteras por otros faraones. De los cimientos del tercer pilono (1) de Karnak, construido por Amenophis III (noveno faraón de la Dinastía XVIII), se ha podido reconstruir  un templete de caliza blanca llevado a cabo por Sesostris I (segundo faraón de la Dinastía XII) en Tebas para revalidar simbólicamente las ceremonias de su jubileo principal celebrado en Menfis, es decir, su 30º aniversario; y también como lugar de descanso de la barca solar, el elemento simbólico en la mitología egipcia que se vincula con el ciclo diario del Sol y al demiurgo que es asociado con Ra.

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Estado actual de la Capilla Blanca. Fuente.

El 16 de noviembre de 1927 son descubiertos por Henri Chevrier (director de obras en Karnak) y Pierre Lacau (director del servicio de antigüedades egipcio) entre los bloques de dicho pilono, elementos arquitectónicos procedentes de la capilla. Ese mismo año aparecerían también varios pilares y  dos arquitrabes (2), pudiendo recuperarse uno de ellos totalmente intacto. Estos hallazgos, permitieron dar sin demora una reconstrucción exacta de la mitad de la parte delantera de la capilla.  Sería la primera vez que se encontraba un monumento períptero (3) de la Dinastía XII, una tipología completamente nueva y de modestas dimensiones pero de estudiadas proporciones, algo que evocaba ya la perfección griega.

A partir de entonces, los descubrimientos  continuaron, y durante las campañas de 1928 y 1929 se lograron extraer  diez pilares y un fragmento de la cornisa entre otros elementos constructivos. Pero sería el 4 de marzo de 1930 cuando se extrajo el último de los pilares. En 1934, ya se pudo conseguir la realización de un modelo, y la publicación de un plano con vistas en perspectiva.

Hasta 1937, los hallazgos se suceden con mayor o menor éxito, pero el gran descubrimiento  tendría lugar en el ala norte del pilono, donde se localiza un gran bloque de piedra caliza que resultó ser uno de los escalones más altos de entrada a la capilla. Es entonces, cuando se decide comenzar la reconstrucción del templete, pudiendo incorporar sin ningún problema los elementos que posteriormente aparecieron. En total fueron 77 bloques de caliza de Tura los sustraídos del tercer pilono de Karnak.

El trabajo fue ejecutado a final de temporada, y la reconstrucción real, llevada a cabo durante el año siguiente. El lugar donde se ubicaría el templete, sería la esquina noroeste del recinto de Karnak, que en la actualidad forma parte del museo al aire libre.

En su libro “Une Chapelle de Sésostris  I” , Pierre Lacau y Henri Chevrier, dan a conocer la organización de un taller para la reconstrucción de la capilla, donde tendría lugar  la reparación y montaje de las diferentes piezas, ya que es evidente  que algunos de los elementos se tuvieron que rehacer puesto que estaban destruidos o muy deteriorados. Los cuerpos que estaban intactos, solo fueron una columna y varios arquitrabes. Todos los demás se habían roto en varios pedazos, sobre todo las losas de base y de cubierta debido a su menor espesor y su gran superficie. Solo un arquitrabe había desaparecido, el perteneciente a la cara suroeste, que fue sustituido por un cuerpo ligero.

Uno de los hallazgos que facilitarían en gran medida el trabajo de montaje, fue el dibujo de la capilla en una de las losas de superficie, y el 31 de diciembre de 1937 la reconstrucción del sótano del edificio ya había concluido. Poco después, el 5 de enero de 1938 se establece el primero de los pilares.

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Relieve procedente de la Capilla Blanca. Fuente.

En cuanto a la decoración del monumento, se destaca por tener una de las mejores tallas de jeroglíficos del Imperio Medio debido a su gran precisión, donde se pueden observar que los símbolos, algunos diferentes entre ellos (el caso de la serpiente), proceden de diversos trabajadores altamente especializados, y que en los pilares, están representados cada uno de los nomos de Egipto.

Como en todas las arquitecturas egipcias, el color era uno de los grandes protagonistas. Todo estaba policromado en colores llamativos, pero por desgracia, salvo en tumbas y en interiores, poco queda de esa amalgama. En la capilla, se han podido distinguir pequeños trazos de esos colores, donde el azul primaba para el marco de las puertas, aunque también se dejaron ver algunos trazos en amarillo, blanco o rojo.

Fueron 10 años de trabajo en el tercer pilono de Karnak los que proporcionaron un monumento de tal importancia en cuanto a arquitectura y decoración, y también a la aportación de nuevos datos sobre el festival del Heb-Sed, la más importante celebración de los soberanos del Antiguo Egipto, festival que consistía en la renovación de la fuerza física y la energía sobrenatural que poseía el faraón.

 

(1) Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE): Portada de los templos del antiguo Egipto,formada por dos grandes bloques trapezoidales que enmarcan el acceso. Fuente.

(2) Según la RAE, arquitrabe:  Parte inferior del entablamento que descansa sobre el capitel de la columna. Fuente.

(3) Según Wikipedia, períptero: Edificio que está rodeado de columnas alineadas en cada uno de sus lados, conformando un  peristilo exterior. Fuente.

 

Bibliografía|

LACAU, P. CHEVRIER, H, “Une Chapelle de Sésostris I”, Francia: Institut Français D´Archeologie Orientale 1956.
ALDRED, C, “The Egiptians”, Barcelona: Ediciones Orbis S.A, 1986.

Redactor: María José Gutiérrez Fernández

Historiadora del Arte por la Universidad de Sevilla y Arqueóloga. Interesada en la Grecia Clásica y la Egiptología. Excavaciones: Bolomor, Piazza Armerina, Pobla Medieval de Ifach, Orce, Medina de las Torres y Santa Potenciana. Conocimientos en Arqueología Forense, Lengua y Religión Egipcia y Mitología Griega. Actualmente residiendo en Italia.

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6 Comments

  1. Enhorabuena María, me ha encantado, un beso y adelanteeeee

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    • ¡Felicidades por el artículo! Me gusta la Historia, pero no soy (ni mucho menos) experto en nada. Por eso, que te acerquen aspectos históricos en general poco tratados (para el gran público) siempre es digno de alabar. Y éste, en concreto, me ha gustado mucho.

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  2. Muy bueno el artículo. Gracias por tu entusiasmo y dedicación, se vé que te gusta. Sigue escribiendo, estudiando y cumpliendo todos los objetivos que te propongas, porque no hay nada más gratificante que tener la oportunidad de dedicarte a lo que te gusta. Un saludo y ánimo!!

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