¡Feliz cumpleaños Jesucristo, felicidades Mitra! Analogías entre el cristianismo y el mitraísmo

En breves disfrutaremos de una de las fechas más señaladas en nuestro calendario, la Navidad, donde rememoramos el día del nacimiento de Jesucristo. Hoy en día, con la masificación de las redes sociales, seremos muchos los que tengamos la oportunidad de deleitarnos con esa famosa imagen que circula por la red que establece que toda una serie de divinidades nacieron esa señalada fecha del 25 de diciembre.

nacimientos

Supuesta agrupación de dioses que nacieron el 25 de Diciembre. Fuente.

Ni que decir tiene que esta afirmación carece de cualquier fundamento histórico y mama de las ideas de un controvertido documental titulado Zeitgeist (2007). Sin embargo, dos de las divinidades presentes, el dios iranio Mitra y Jesucristo, sí que comparten fecha de nacimiento, además de otros elementos presentes en su culto y liturgia.

La natividad de Jesús de Nazareth

Es poco probable que Jesucristo realmente naciera el 25 de diciembre (unos apuntan a Primavera, otros a Otoño), sino que este día fue establecido de forma directa y consciente, con motivo del solsticio de invierno, fecha importante en el calendario romano y juliano en la que se conmemoraba el Natalis Solis Invicti (natalicio del Sol Invicto), momento del año en que el Sol comenzaba a vencer horas a la oscuridad. En esta fecha se estableció también el nacimiento del dios Mitra por su asociación a la divinidad suprema del astro rey (1). Aunque existieran otras propuestas, probablemente se eligiera este día por toda la simbología que marcaba esa fecha: nacimiento del Sol y de Mitra, así como la celebración de las populares Saturnalia (17-23 de diciembre, aunque se añadieron posteriormente más días) en honor al dios agrícola Saturno, en la cual se tenía por costumbre realizar regalos y celebrar banquetes y donde quizás pueda rastrearse ciertas tradiciones navideñas cristianas; aunque no será hasta el 354 d.C. cuando el papa Liberio fijara arbitrariamente como fecha de celebración de la Navidad y nacimiento de Cristo esta fecha.

Según nuestro calendario (gregoriano), Cristo habría nacido el 25 de diciembre del denominado «año cero», por lo que este año sería su 2015 cumpleaños; pero este cómputo es incorrecto. El evangelio de Mateo (2) nos dice que Cristo habría nacido durante el reinado de Herodes el Grande, y que pasaron algunos años desde su nacimiento hasta que ordenara la matanza de niños de Belén (3). Herodes el Grande murió en el año 27 del principado de Augusto (en torno al 4 a.C.), y añadiendo que pasaron un par de años desde la natividad hasta que comenzara la matanza, podemos afirmar que Jesús realmente habría nacido en el año 5 ó 6 a.C. Este error cronológico se atribuye a un monje llamado Dionisio el Exiguo, que fue el pionero en proponer computar los años desde el comienzo de la vida terrenal del Salvador. Por ello, cuando algunos vaticinaban el fin del mundo en el ya citado solsticio de invierno de 2012 según los calendarios mayas, en realidad esta fecha ya había tenido lugar hacía cinco o seis años.

Un «enemigo» de Cristo, el dios Mitra en época romana

Entre todo el abanico de cultos mistéricos, es probable que el del dios Mitra sea uno de los que más fama ha tenido. Por las analogías que trataremos a continuación, se ha generado cierta imagen de que el mitraísmo y el cristianismo rivalizaron en el mismo contexto sociocultural, de ahí que Ernest Renan afirmara: «si el cristianismo hubiera sido detenido en su crecimiento por una enfermedad mortal, el mundo hubiera sido mitraísta»Probablemente esta cita sea exagerada por la impresión que en el autor francés causaría la popularidad y difusión de Mitra en el Imperio Romano.

Según Plutarco (4), los piratas cilicios vencidos y capturados por Pompeyo (en el año 67 a.C.) celebraban en secreto los misterios de Mitra; si bien existe un lapso de más de un siglo para que encontremos el primer testimonio de culto mistérico de Mitra. Es cierto que el origen de Mitra se remonta al siglo XIV a.C., ya que formó parte del panteón iranio. Pero existen controversias entre el papel del Mitra iranio o indio y la religión mistérica de Mitra que se expandió por el Mediterráneo (a partir del siglo I a.C.), ya que no está clara la conexión entre ambos. Sabemos que fue común un proceso de homogeneización entre los cultos orientales que llegaron a Occidente, por lo que la divinidad de Mitra traída por los legionarios que habían luchado en Oriente sufriría adaptaciones respecto a la persa. Su expansión se logró entre los siglos II y IV d.C., hasta el punto de que el emperador Cómodo se inició en sus misterios.

Desgraciadamente no conocemos ningún relato literario del mito romano de Mitra, por lo que se reconstruye parcialmente a través de lecturas iconográficas. Mitra nace de forma milagrosa de una roca en una cueva acompañado de los doce símbolos del Zodíaco. Aparece con forma de niño desnudo y su característico gorro frigio. Después aparece adorado por unos pastores. Encontramos escenas donde Mitra está sobre un árbol y otra figura parece estar talando, lo que resalta su papel de protector de la vegetación y la naturaleza. A continuación Mitra recibe a través de un cuervo mensajero un encargo del dios Sol: debe capturar a un toro y llevarlo a la caverna mitraica. Primero vemos a Mitra yendo a lomos de la bestia, pero se escapa y debe recuperarla.

Tauroctonía de Mitra, British Museum de Londres. Fuente.

Tauroctonía de Mitra, British Museum de Londres. Fuente.

La siguiente imagen representa la escena de la tauroctonía, el acto central del culto: Mitra agarrando al toro por las fosas nasales, e hincándole la rodilla en el espinazo, clava una daga en el cuello de la bestia; el toro doblega las piernas y queda accesible al perro (que lame la sangre que le brota), a la serpiente (símbolo del subsuelo y mundo ctónico) y al escorpión (que le clava su veneno); el rabo del toro se ha convertido en un haz de trigo. Esta escena de pasión alude al carácter de fecundación del sacrificio.

Luego tiene lugar la celebración de un banquete donde el dios Sol-Helios y Mitra comparten la carne del toro. Observamos al Sol arrodillado ante Mitra, sellando la fraternidad entre iguales. En la escena final tiene lugar una apoteosis: Mitra y Sol se suben al carro solar y se dirigen al cielo. Por ello Mitra sería identificado con el culto al Sol (como muchos otros dioses supremos de diferentes panteones), y su nacimiento se fechó el 25 de diciembre; aunque gozó de suficiente popularidad como culto independiente para persistir tras el fracaso del culto solar promovido por el poder imperial.

«No eres tú, soy yo». Interferencias entre cristianismo y mitraísmo

Además del nacimiento divino y parecido en el discurso mítico, se pueden rastrear otras influencias o resonancias entre ambos sistemas religiosos. En cuanto al calendario, los cristianos utilizaron como día de dedicación a Dios el domingo (dies domini), al igual que en el calendario semanal mitraico se consagraba al Sol (dies solis); los propios apologetas son conscientes de ello (5), por lo que atacaron intensamente al «sol de la injusticia» el pagano, frente al «sol de la justicia» y verdadero.

A priori existen analogías en el ámbito lingüístico: los Padres de la Iglesia usarían el término «misterio» y derivados para referirse a los sacramentos, aunque el término adquiere nuevos conceptos judeocristianos. Igualmente los seguidores de Mitra y los cristianos se llamaron entre sí «hermanos», y el máximo grado iniciático y líder de la cofradía mitraica se denominaba pater «padre», como el seguidor de Cristo que alcanzase el sacramento del orden sagrado.

En la liturgia los apologetas cristianos continuamente denunciaron los rituales mistéricos como el de Mitra, calificándolos como «diabólicos», para anularlos y acabar con la posible competencia. Tres sacramentos cristianos son receptores de cultos mistéricos como el mitraísmo: bautismo, confirmación y eucaristía.

En el bautismo o iniciación cristiana el neófito es purificado a través del agua; al igual que en los misterios mitraicos, se realizó la misma acción (6). Además, en ambos cultos el iniciado debía guardar disciplina arcani, cumplimiento de silencio para evitar profanaciones.

Respecto a la confirmación, Tertuliano establece que en la comunidad «del diablo» (devotos de Mitra), tenía lugar la imposición de un signo en la frente con un hierro al rojo vivo, para aquellos iniciados que alcanzaban el grado de miles («soldado») (7). Esta práctica se asemeja a la signatio cristiana, donde se recibía la señal de la cruz, la confirmación (8), convirtiéndose los confirmados en conmilitones Christi («compañeros de armas de Cristo») en paralelo a los milites mitraicos.

En cuanto a la eucaristía, Justino denunció el banquete ritual celebrado en el mitraísmo, donde se presentaba el pan y una copa de agua, mientras se recitaban una serie de fórmulas (9). Estos alimentos simbolizaban la esencia divina, la sustancia y sangre del toro divino; en el cristianismo el cuerpo y sangre de Cristo. Si bien, sólo tenemos datos de la facción cristiana en este conflicto, por lo que no podemos confirmar en qué sentido se produjo esta transferencia.

Relieve de Mitra, donde aparece como Dios Sol-Invicto y mosaico de Jesucristo donde aparece con la cruz solar y una vela, símbolos de la luz

Relieve de Mitra, donde aparece como Dios Sol-Invicto. Fuente. Mosaico con la imagen de Jesucristo, donde aparece con la cruz solar y una vela, símbolos de la luz. Fuente.

Jesucristo y Mitra comparten un carácter salvífico: a través del sacrificio crean la vida. El sufrimiento divino como circunstancia de redención ha sido estudiado por diversos investigadores (destaca la teoría de los «dying and rising gods» de Frazer, dioses de muerte y resurrección). Cristo personifica al chivo expiatorio, pero el caso de Mitra es particular, la víctima no es el dios, sino que se transfiere al toro. Pero Mitra sufre cuando realiza este acto, de ahí que normalmente aparezca representado con gesto de dolor y apartando la mirada de su víctima. En ambos cultos el sufrimiento divino propiciaba el triunfo sobre el destino y la expansión de la salvación a sus devotos pero con la peculiaridad de que la pasión de Cristo se elige por elección propia (o al menos eso promovieron los Padres de la Iglesia). Un grafito presente en el mitreo de Santa Prisca alude a fórmulas rituales vinculadas a la salvación: et nos servasti eternali sanguine fuso, «y seguimos derramando sangre eterna», entendemos que sangre del toro divino, lo que recuerda a la naturaleza redentora de la sangre de Cristo.

«El que la sigue la consigue». La decadencia del Mitraísmo

La progresiva cristianización del aparato estatal y los reiterados ataques (legislativos, ideológicos y materiales) propiciaron la decadencia de todos los cultos paganos, entre ellos el mitraísmo (último dato en el 394 d.C.). No parece que el mitraísmo tuviera capacidad de convertirse en una religión universal, aunque es cierto que gozó de popularidad y amplia difusión por las ventajas que presentaba: asimiló los problemas espirituales de la época, los patres podían ser itálicos, su lengua litúrgica fue el latín, carecía de ritos orgiásticos y estrambóticos y promovía una enseñanza en torno a la disciplina, moralidad y templanza. Pero presentaba muchos inconvenientes: se desarrollaba en secreto, no promovía el proselitismo, no era exclusivista y excluía a las mujeres. Quizás por ello se estima que nunca superó los 10.000 adeptos, ya que esta religión no reunía los requisitos necesarios para convertirse en una religión universal; quizás tampoco lo pretendía.

Por ello, cuando estas Navidades estés realizando el banquete ritual con tu familia en Nochebuena, disfrutando el nacimiento del Niño-Dios, no olvides la simbología y significado que realmente marca esta fecha.


(1) Impulsado por Heliogábalo en el 219 d.C., persistió hasta bien entrado el reinado de Constantino, cuando se perpetraron reiterados ataques cristianos al paganismo.

(2) Mt., 2, 1.

(3) Mt., 2, 16.

(4) Plut., Vit. Pomp., 24, 7.

(5) Tert., Ad nat., 1, 33, 3-5.

(6) Aunque para muchos autores, el iniciado era purificado mediante la sangre de un toro, sacrificado en un taurobolio, como en los misterios de Atis o de Cibeles (como se muestra en el vídeo adjunto). 

(7) Existían siete grados de iniciación, en alusión a los siete cielos.

(8) Tert., De praescr. haeret., 40.

(9) Justin., Apol., 1, 66.


Bibliografía|

ACHARYA, S., y MURDOCK, D. M., The Origins of Christianity and the Quest for the Historical Jesus Christ, Seattle, Stellar, 2011.

ALVAR J. y MARTÍNEZ MAZA, C., “Transferencias entre los misterios y el cristianismo: problemas y tendencias”, Antigüedad y cristianismo: Monografías históricas sobre la Antigüedad Tardía, nº 14,  pp. 47-60, 1997.

ALVAR, J., BLÁZQUEZ, J. M., et al., Cristianismo Primitivo y Religiones Mistéricas, Madrid, Cátedra, 1995.

CUMMONT, F., Las religiones orientales y el paganismo romano, Madrid, Akal, 1987.

ELIADE, M., Historia de las Creencias y las Ideas Religiosas. De Gautama Buda al triunfo del cristianismo. Vol. II, Barcelona, Paidós, 1999.

HIJMANS, S., “Sol Invictus, the Winter Solstice and the Origins of Christmas”, Mouseion, nº 43, Vol 3, pp. 377-398, 2003.

MARTÍNEZ MAZA, C., “Los orígenes de la historiografía sobre paganismo tardoantiguo”, Mainake, nº 31, pp. 197-207, 2009.

MARTÍNEZ MAZA, C., Carmen contra Paganos. Edición, traducción y comentario histórico, Huelva, Universidad de Huelva, 2000.

PAYAM N., The Mysteries of Mithras. The Pagan Belief That Shaped the Christian World, Rochester, Inner Traditions, 2005.

PIÑERO, A., Año I. Israel y su mundo cuando nació Jesús, Madrid, Laberinto, 2008.

RÜPKE, J., A companion to Roman Religion, Oxford, Blackwell, 2007.

SCHÖNBORN, C., Navidad, mito y realidad, Valencia, Edicep, 2000.

TURCAN, R., Mithra et le mithriacisme, Paris, Les Belles Lettres, 1993.

Redactor: Rubén Montalbán López

Graduado en Geografía e Historia (Universidad de Jaén). Máster en Historia y Ciencias de la Antigüedad (Universidad Complutense y Universidad Autónoma de Madrid). Actualmente cursando Máster en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas. Mi principal área de interés es la Historia de las Religiones en la Antigüedad, especialmente aquellas etapas de conflicto y sincretismo religioso.

Comparte este artículo

Trackbacks/Pingbacks

  1. ¡Feliz cumpleaños Jesucristo, felicidades Mitra! Analogías entre el cristianismo y el mitraísmo - […] ¡Feliz cumpleaños Jesucristo, felicidades Mitra! Analogías entre el cristianismo y el mitraísmo […]
  2. ¡Feliz no cumpleaños Jesucristo! Las mentiras sobre la Navidad que nunca te han contado | - […] (6) Al respecto, véase Montalbán López, 2015. […]

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current ye@r *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR