Odiseo y Aquiles: de héroes homéricos a piratas

Los poemas homéricos son la única fuente escrita que nos informa sobre la piratería en época arcaica. En el mundo homérico, la piratería no era necesariamente una actividad vista como algo denigrante o deplorable. Pero antes de dar paso al tema, repasemos primero la cuestión homérica. Los problemática que guardan en relación con la identificación y la datación dentro de las obras de Homero, y por supuesto, la autenticidad de la composición de la Ilíada y la Odisea. Hasta finales del siglo V a.C., el uso de la escritura no parecía gozar de una relación paralela a la obra literaria. La transmisión oral de los poemas era, prácticamente, la única forma de comunicación colectiva. Las obras eran leídas en las fiestas de la nobleza o en acontecimientos religiosos. Los poemas homéricos son la recopilación de las obras más importantes de la literatura griega antigua o arcaica. Los ideales que nos transmiten  estas obras fueron muy admirados dentro de la comunidad griega durante muchos siglos incluso después de la composición de dichos poemas. Los poemas homéricos eran reconocidos como modelos de comportamiento y transmisores de valores, obras donde los debates y las discusiones perduraron hasta el final de la Antigüedad.

Fragmento de cerámica griega con embarcaciones. Siglo VI a.C., Louvre. Fuente: Artehistoria.com

Fragmento de cerámica griega con embarcaciones. Siglo VI a.C., Louvre. Fuente

La palabra “pirata” se recoge en estas obras por primera vez en las fuentes escritas. Pero, ¿eran personajes aprobados moralmente por Homero o simplemente eran figuras violentas y carentes de carácter ético?

Aparte de los aspectos léxicos, los vínculos que se establecen en el periodo arcaico combinan el ejercicio del pillaje en el mar y el comercio, es decir, la opulencia moral y legal, y la piratería como modo de vida. A lo largo de los poemas homéricos, a pesar de que la piratería se considere como una actividad llena de desaprobación, también fue una forma que tenían para ascender de estatus. Es decir, de alcanzar una alta posición social como resultado de sus actividades de saqueo. Además, el estar relacionada con la guerra, la piratería se une estrechamente a ella haciendo que los objetivos y metodologías de ambas sean prácticamente indistinguibles. En la Odisea podemos hallar definiciones que el mismo autor hace sobre los piratas, los cuales sonportadores de daños, cuya presencia puede ser menos beneficiosa que la de los comerciantes. El único de los momentos de la historia griega, el periodo arcaico (800-500 a.C.), donde la piratería como concepto en sí comienza a emerger de manera significativa (1).

En Historia Antigua disponemos de pocas fuentes. Además, están muy mal articuladas, con muchas lagunas y fogonazos de información. Muchas contienen información de algunas cosas y pocas sobre otras. Esto plantea muchas dificultades a la hora de investigar. Cada párrafo, cada palabra, cada hallazgo es una fuente potable de información que debe ser investigada. Y como todas las fuentes literarias del mundo antiguo, son parciales y se entremezcla varias temáticas.

Uno de los pasajes donde se pueden apreciar de manera más significativa las distintas temáticas en torno a la figura del pirata lo encontramos en la Odisea. Los héroes y los piratas en las obras de Homero juegan papeles excepcionales, marcados siempre por la distinción total con respecto a otros personajes. El mejor ejemplo para explicar más en profundidad este caso nos es proporcionado por el mismo Odiseo en la Odisea (XIV, 224-227):

“Mi pasión eran siempre las naves, los ágiles remos, las hazañas de guerra, las picas pulidas, las flechas, instrumentos de muerte que infunden terror en los otros; éstos eran mis goces, que un dios me lo puso en el pecho”.

Las personalidades de los piratas y los héroes siempre van de la mano en las historias homéricas, pues al igual que la piratería y el comercio en periodos posteriores, lo heroico y lo pirático tendrán destinos paralelos:

“Y, en verdad, cada hombre se da a unos quehaceres: no habían los argivos aún puesto el pie sobre el suelo de Troya cuando ya nueve veces había yo lanzado a mis gentes en las naves a extraño país y sacado mil presas; de entre ello escogía a mi placer y tomaba en el resto mi porción; prosperaba mi casa y había conseguido con el tiempo el temor y el respeto del pueblo de Creta” (Hom., Od. XIV, 228-234).

En este último pasaje podemos observar con total claridad como las actividades de saqueo e incursiones son llevadas a cabo por el héroe de la historia. Nos habla de que antes de que los argivos fueran enviados a Troya, él ya había atacado las costas un total de nueve veces, contra las costas de “ese extraño país”. También se deleita al plasmar que tomó prisioneros de guerra, y de entre los cuales él escogía a su propio parecer y beneficio. Es muy común, y casi habitual, que los piratas tomaran prisioneros al abordar otras naves en el mar para luego venderlos como esclavos y sacar grandes beneficios. La esclavitud ocupa un lugar importante dentro de la economía griega antigua. La historia griega arcaica y clásica aborda el tema de la esclavitud y su comercialización como algo lógico y natural, aspecto que se ve hasta el período helenístico. La procedencia del esclavo es esencial dependiendo de si hablamos de comercio legítimo o de piratería, ya que los modos en los que los esclavos eran adquiridos los convertían en cautivos.

La piratería está estrechamente asociada dentro de este ciclo comercial, afectándolo de todas las formas posibles. Héroes como Aquiles, Odiseo o Agamenón son distinguidos como piratas en el mundo homérico, eran personajes con una realidad alejada de lo legendario, del prototipo de héroe, pues se embarcaban en incursiones de saqueo por las costas mediterráneas. En época arcaica, la relación entre esclavitud y piratería era muy estrecha, era algo legítimo que el pirata tuviera a personas cautivas para venderlas. Podríamos decir que no solo se limitaron a comerciar con personas por el Mediterráneo y el Egeo; los griegos también saquearon y secuestraron por la zona del Levante y Egipto. Todo ello formaría una ruta comercial de esclavos, desde el Levante hasta el mismo Egipto, y que los mismos piratas “financiaban”.

Finalmente, el citado pasaje nos habla del poder del terror: el temor que la población cretense le tenía a Odiseo por ser un “pirata” más. Podemos sacar muchas conclusiones, pero lo que parece ser innegable es la vinculación de lo heroico en los poemas homéricos con la piratería. Odiseo se ganó un respeto y un alto estatus entre los cretenses debido al enorme botín que logró durante sus incursiones como pirata.

Cuadro obra del autor Cl. Lorrain, 1648. Museo del Louvre. Fuentes

Cuadro obra del autor Cl. Lorrain, 1648. Museo del Louvre. Fuentes

Será el mismo Zeus quien le diga a Odiseo, antes de emprender su viaje, que será recibido con honores y que obtendrá una suma ingente de botín a su regreso. Un elemento muy llamativo entra en escena en estos momentos, pues la diferencia más clamorosa entre los héroes y los piratas parece estar alojada en que los destinos de ambos vienen dados por los dioses de manera distinta:

“Este pueblo por sí le honrará como a un dios y la escolta le dará y el bajel en que vuelva a la patria querida tras hacerle presentes de oro, de bronce y de ropas cuantos, nunca trajera de Troya si hubiese arribado sin sufrir daño alguno con toda su parte en la presa. De este modo ha de ver por su sino de nuevo a los suyos y llegar a su excelsa mansión y al país de sus padres” (Hom., Od. V, 37-40)

A lo largo de la Edad Oscura y la época arcaica, Homero nos ayuda a comprender mejor la realidad pirática de tales periodos históricos. El ataque mediante saqueos y abordajes no era más que una manera legítima de reforzar la excelencia de un personaje, en este caso, un héroe homérico. El comercio y la piratería son formas económicas aceptadas dentro de la comunidad mediterránea en época arcaica. Tanto los piratas, como los héroes, tenían motivos similares para su práctica: ya sea la acumulación incesante de riquezas o lograr posiciones sociales altas. Hay una relación directa entre el botín y el entorno social, el estatus jerárquico dentro de la comunidad. A pesar de su prestigio, la participación de la piratería y su relación con las transacciones comerciales hizo que terminara siendo más perjudicial que beneficiosa, y debido a ello, la piratería se convirtió en algo que era necesario erradicar.

Podemos ver ejemplos de peleas entre personajes por lograr botines que faciliten el objetivo de alcanzar posiciones altas, tal es el caso de Aquiles y Agamenón, ambos se peleaban por un botín: una mujer. La piratería se centraba más en el aspecto violento, es decir, la violencia y la fuerza para la obtención del objetivo. En cambio, el comercio económico a través del mar solo englobaba la transferencia de propiedades. Pero como se puede observar, el comercio y la piratería están muy ligados, pues hasta el mismo Odiseo saqueaba y practicaba la violencia para conseguir botines. El botín que el héroe podía recaudar en sus “aventuras” podía consistir en metales preciosos, objetos de valor, también ganado y, en ciertas ocasiones, esclavos:

“Pero hay otros reyes en Ítaca, jóvenes unos y mayores los otros, ya son multitud: que se quede uno de ellos al frente del reino, pues ha muerto Ulises; yo seré soberano en mi casa, mandando en los siervos que ganó para mí en los combates Ulises divino” (Hom., Od. I, 394-398)

La acumulación de botines de guerra es una constante en las guerras homéricas. Es más, se podría considerar como una obligación moral dentro del arquetipo de héroe en el universo homérico. El botín es lo que define en cierto grado a un héroe homérico, y lo mismo ocurre con los piratas. ¿Cómo afecta toda esta ola de destrucción para lograr un botín a las poblaciones que son víctimas? Pues tanto en el bando heroico y como el pirático, las víctimas de saqueos e incursiones piráticas son descritas por Homero. Poblaciones que sufren a los piratas y a los héroes, tal como nos lo presenta Homero en el ataque de Odiseo a los cícones:

“De la costa troyana llevónos el viento a la patria de los cícones, Ismaro; allí saqueé su poblado y a los hombres di muerte; el copioso botín y mujeres con justicia partimos, que nadie quedase sin premio” (Hom., Od. IX, 39-42).

La miseria y el desconsuelo era lo que quedaba entre las poblaciones atacadas, la codicia de los autores de tales atropellos solo conllevaba que las victimas murieran luchando por sus comunidades, para que no les robaran sus bienes ni mataran a sus familias:

“Entretanto, los cícones daban la alarma a los suyos, que habitaban lugares vecinos allá tierra adentro. Eran más y mejores que aquéllos y habían aprendido al luchar con los hombres a pie y en los carros; vinieron con el alba en tan gran multitud cual de flores y hojas trae la buena estación: fiera suerte mandábanos Zeus, ¡desdichados nosotros!, preñada de mil pesadumbres. Mantuvímonos firmes al pie de las naves ligeras y, llevando recíproca muerte, volaban las lanzas guarnecidas de puntas de bronce; medró el santo día y seguimos frenando el tropel de la hueste contraria; mas cayendo ya el sol, a la hora en que sueltan los bueyes, a los cícones dieron los dánaos la espalda. Habían muerto seis varones de espléndidas grebas por nave; los otros conseguimos al cabo rehuir el destino y la muerte.”(Hom., Od. IX, 37-61).

La piratería, dentro del ámbito de la guerra, también son factores a tener en cuenta en el héroe homérico. Un héroe como Odiseo es un personaje belicoso, que participa en guerras, considerada una actividad pública y legitima. Pero a su vez es un pirata que practica la violencia en sus saqueos. El honor y el prestigio tienen cabida en este mundo heroico, las competencias entre compañeros por el estatus son cotidianas. Un claro ejemplo de estas competencias entre “amigos” es la guerra de Troya. En tal evento no pasan desapercibidas las acciones piráticas y las incursiones de saqueo. Es lógico pensar que en el mundo antiguo, las represalias eran el pan de cada día, pues las comunidades que sufrían las incursiones privadas que iban en busca de botín o para reparar lesiones anteriores, tenían su derecho a contraatacar de la misma manera.

En este punto surge una problemática propia de los poemas homéricos: piratería y guerra. ¿Se podría plantear la teoría de la práctica de la piratería como un medio más con el único fin de la guerra? La diferenciación entre ambas resulta una labor titánica pues las fronteras que delimitan ambas prácticas están muy difusas. Durante las guerras, en las fuentes nos muestran a la piratería como una acción legítima contra el enemigo. Las relaciones entre guerra y piratería tienen en común el problema de su definición jurídica y práctica. Comienza a ser posible la diferencia entre guerra y piratería en el mundo griego hacia el final del periodo arcaico. Las dificultades a la hora de distinguir entre piratería y otras formas de violencia marítima son complicadas de atestiguar en cualquier momento dentro de la antigüedad.

La piratería y la guerra fluyen dentro del mismo marco práctico. La violencia y el botín son los objetivos más importantes para ambas actividades, y los métodos usados tanto en uno como en otro bando son esencialmente los mismos. Hay que tener presente que aunque los objetivos sean prácticamente idénticos, los motivos que impulsan a desarrollar la guerra y la piratería pueden variar: venganzas, honor u orgullo. Muchos de los más grandes héroes griegos fueron piratas, es lógico este parecer debido a su casta aristocrática. Un ejemplo muy llamativo es el relato de la vuelta a casa de Odiseo, un personaje que se describe como un marinero cretense que sirvió en la guerra de Troya (2).

En relación al botín de guerra o los saqueos, los piratas son muy complejos en este aspecto. Es decir, tenían los conocimientos necesarios de comerciantes para tener una lista de predilecciones entorno al mundo del saqueo y obtención del botín. Al igual que pasaba con los prisioneros de guerra, la venta del botín era algo habitual, un procedimiento que arranca con mecanismos propios al comercio marítimo.

La violencia es una característica perpetua de la piratería, los piratas en los poemas homéricos van acompañados de una gran cantidad de violencia. La piratería era vista con una gran desaprobación por parte de Homero. Los poemas eran proyecciones significativas de la vida comercial y marítima de la Grecia más arcaica, y la piratería por tanto, era vista como un negocio malicioso, enfocado desde el punto de vista de las víctimas. Por consiguiente, la propaganda negativa sobre las actividades piráticas recorría todo el Mediterráneo. Esto entra  en contradicción cuando se era un héroe homérico, pues entonces es una actividad legítima que le otorga privilegios sociales.

(1)  Probablemente los poemas homéricos fueron compuestos en la Jonia entorno al 750-700 a.C.

(2) Que se puede considerar un ataque pirata en sí misma.

Bibliografía:

BENEDETTO, B.: “Commerce et noblesse en Grèce archaïque. À propos d’un libre d’Alfonso Mele”. Dialogues d’histoire ancienne. Vol. 10. (1984)

Casson, L: “The Ancient Mariners: Seafarers and Sea Fighters of the Mediterranean in Ancient Times”. (1991)

De SOUZA, P.: “Piracy in the Ancient World: from Minos to Mohammed”. University College. Thesis submitted for the degree of Ph.D. in History. (1992)

De SOUZA, P.: “Piracy in the Graeco-Roman World”. The Press Syndicate of the University of Cambridge. Reino Unido. (1999)

GARLAN, Y.: “War, Piracy, and Slavery in the Greek World”. (1987)

LURAGHI, N.: “Traders, pirates, warriors: The Proto-History of Greek Mercenary Soldiers in the Eastern Mediterranean”. Phoenix, Vol. 60, 1. Classical Association of Canada. (2006)

MELE, A.: “Pirateria, commercio e aristocrazia: replica a Benedetto Bravo”. Dialogues d’histoire ancienne. Vol. 12. (1986)

ORMEROD, H.: “Piracy in the Ancient World”. JHU Press. (1924)

STARR, G. CHESTER.: “Influence of Sea Power on Ancient History”. Oxford: Oxford University Press. (1989)

UCREY, P.: “Le traitement des prisonniers de guerre dans la Grèce antique, des origines à la conquête romaine”. E. de Boccard. Paris. (1968)

Redactor: Jesús Campos Márquez

Graduado en Historia por la Universidad Sevilla. Etruscólogo de vocación. Estudiante del Máster de Estudios Históricos Avanzados por la Universidad de Sevilla.

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