Métodos de datación arqueológica (I): Datación Relativa

Ni el pasado ha muerto
ni está el mañana,
ni el ayer escrito.
Antonio Machado

 

          Desde su origen, el ser humano se ha visto en la necesidad de regular sus hábitos, sus actividades, su forma de vida. Para ello, fue necesario ordenar la naturaleza y, con ella, controlar el tiempo. La sucesión y repetición de las estaciones y los ciclos de la agricultura ayudaron a construir los meses, y con los meses, los años, consiguiendo así una medida del tiempo pasado y futuro. Calendarios ajustados y mejorados con el mismo paso de ese tiempo que pretenden mensurar y regular.

Tiempo. Fuente

Tiempo. Fuente

          Pero, ¿qué hacemos cuando no sabemos el «cuándo» de algo? Ese «cuándo» es esa pequeña gran pregunta que los historiadores y los arqueólogos nos hacemos y la cuál se nos suele pedir que demos. Cuando nos topamos con un descubrimiento arqueológico siempre tenemos que responder a la pregunta: ¿de qué época es? La respuesta tenemos que darla valiéndonos de los métodos de datación. Existen dos tipos de datación en arqueología:

          – Datación relativa: ordena en secuencias, es decir, qué va antes y qué va después. No nos da una fecha concreta.

          – Datación absoluta: conjunto de técnicas científicas que nos permiten dar una fecha concreta.

          En el presente artículo nos vamos a centrar en los métodos de datación relativa.

          El principal de éstos métodos es la Estratigrafía, basada en la superposición y disposición de las capas o estratos del terreno. Cada una de estas capas se denomina unidad estratigráfica (UE), y cada UE tiene una edad determinada.

la fotico

Modelo de estratigrafía. Fuente

          Siguiendo el principio de superposición, sabemos que los estratos que se encuentran en niveles inferiores son más antiguos que los de niveles superiores (que son más modernos). Tenemos que tener en cuenta que este orden lógico de las capas puede verse alterado por procesos naturales o antrópicos, como las madrigueras, los hoyos, etc. Son los denominados procesos postdeposicionales.

          Es lógico pensar que si encontramos dos artefactos en un mismo estrato, éstos pueden tener la misma cronología. Esto es lo que se conoce como asociación. Si los estratos no se han visto alterados desde su formación, es decir, no se han visto afectados por procesos postdeposicionales, decimos que estamos ante un depósito cerrado. Si uno de los artefactos hallados en un depósito cerrado puede ser datado de manera absoluta, obtedremos una cronología para todo el depósito. Si esto nos ocurre en distintos niveles, obtendremos una secuencia completa para el yacimiento.

          Esta unión de estratigrafía y datación absoluta es la base más fiable para llevar a cabo una buena datación.

       Uno de los métodos que históricamente ha sido más utilizado son las Secuencias Tipológicas. Están basadas en que el cambio estilístico en la fabricación de un objeto a lo largo del tiempo tiene una evolución gradual. Así mismo, el estilo de los artefactos es una característica de la sociedad que los creó. Teniendo en cuenta estas premisas, una secuencia tipológica se establece poniendo en orden los artefactos de un mismo tipo («cada oveja con su pareja»), de forma que los que son más similares son del mismo periodo, esto es, tienen la misma cronología. Sería como aplicar los principios de la estratigrafía a los artefactos.

coche

Secuencia tipológica comparativa entre coches y hachas. Fuente

          Las fechas que se establecieron cuando se llevaron a cabo las primeras secuencias tipológicas fueron comprobadas recientemente mediante métodos de datación absoluta, que confirmaron que fueron fechados correctamente en su momento.

          Otro método de datación relativa, pero mucho menos fiable, es la Datación Lingüística, que compara el vocabulario de lenguas afines, y establece cuánto tiempo hace que una se separó de la otra. La Glotocronología pretendía establecer una fórmula que dijera el momento de separación de ambas lenguas. Así mismo, la lexicoestadística estudia dichos cambios en el vocabulario.

          La Datación en Huesos es un método importante en datación relativa. Cuando hayamos restos óseos en una excavación, éstos pueden ser analizados con el fin de conocer sus niveles de nitrógeno, flúor y uranio. Tras ser enterrado, los procesos de descomposición química provocan que los huesos vayan paulatinamente perdiendo proteínas, especialmente colágeno.

          El índice más útil para la datación en huesos es el porcentaje de nitrógeno que presentan. En los huesos modernos, el nivel de nitrógeno es del 4%, y tras la muerte va descendiendo. Este descenso depende de las condiciones del medio en el que está enterrado, pues el ritmo al que pierde nitrógeno depende de la temperatura, el contenido bacteriológico, químico y la cantidad de humedad presentes.

Restos óseos hallados en asociación. Fuente

Restos óseos hallados en asociación. Fuente

          Un punto importante para la datación en huesos es aquel suelo que permite el filtrado de agua. El hueso allí enterrado absorbe de dicho agua flúor y uranio, cantidades que pueden ser medidas en el laboratorio. Al depender del tipo de suelo, en última instancia depende de los factores ambientales locales, por lo que no permite establecer las bases para un método de datación absoluta. Para lo que sí es útil es para distinguir, en un mismo yacimiento, huesos que tengan edades diferentes, pero se encuentren enterrados en una aparente asociación estratigráfica.

          Uno de los métodos más importantes en datación relativa y con más relevancia son las secuencias cronológicas que nos proporcionan las Columnas de Sedimentos Marinos y las Columnas de Hielo.

          La acumulación de los sedimentos marinos extraídos del fondo oceánico, son testigo de los cambios climáticos ocurridos en la Tierra. En ellos quedaron atrapados los foraminíferos, unos microorganismos muy sensibles a los cambios de temperatura. Estudiando el carbonato cálcico que contienen es posible determinar la temperatura de un momento concreto en el tiempo. Es tal la magnitud de estos sedimentos, que podemos establecer una cronología para los últimos 2,3 millones de años. Así, gracias a los isótopos de oxígeno, tenemos una cronología relativa para todo el periodo del Pleistoceno. Se registran periodos fríos, asociados a los avances de los glaciales, y los periodos cálidos se relacionan con momentos interglaciares. El estudio de los sedimentos marinos nos permite establecer una cronología a escala mundial.

          Las muestras de hielo se extraen de los hielos polares del Ártico y el Antártico. Al igual que las de sedimentos marinos, las columnas de hielo nos hablan de las oscilaciones climáticas mundiales, que abarcan los últimos 2.000-3.000 años. Para este periodo, nos da una datación absoluta. Para tiempos anteriores los estratos de las columnas ya no resultan visibles, por lo que la datación pierde eficacia. La unión de estos estudios con las de sedimentos marinos ha permitido precisar las dataciones.

          Llega la primavera y, con ella, el polen y las alergias. Es precisamente el polen la pieza clave en el siguiente método: la Datación Polínica. Se han podido recuperar muestras de polen que quedaron atrapadas en sedimentos lacustres y turberas, por lo que es posible reconstruir el clima y la vegetación pasados en estos lugares. Las muestras de polen de un yacimiento permiten ponerlo en relación con otros, y así, podemos reconstruir la vegetación de zonas amplias. Esto permite a los palinólogos establecer cronologías relativas para determinados periodos.

polen

Restos de polen vistos al microscopio. Fuente

          El último método que vamos a ver ha demostrado no ser muy preciso. Se trata de la Datación Faunística. Estudia los cambios evolutivos de varias especies de mamíferos, con el fin de establecer cuáles eran las especies más antiguas y cuáles las más modernas. Dado que una especie extinta en un determinado continente puede seguir viviendo en otro, no se puede hacer una cronología extrapolable a zonas amplias.

          Vistos los distintos métodos de datación relativa nos preguntamos: ¿podemos establecer una fecha precisa en un determinado yacimiento? La respuesta es que sí, y para ello es necesario conocer y aplicar otros métodos. Pero esa es otra historia.

conejitobn

Tempus fugit. Fuente

Bibliografía |

 CERVERA, J., Breve reseña sobre métodos para datación arqueológica, Estrar Crític Revista d’Arqueologia, nº 4, Collectiu Estrat Jove, Universitat Autònoma de Barcelona.

RENFREW, C., BAHN, P., Arqueología. Métodos y Prácticas, 3ª edición, Ed. Akal, S.A., 2007.

ROJAS VILCHES, O., Dataciones, Universidad de Concepción, Facultad de Arquitectura-Urbanismo-Geografía, Departamento de Geografía, Chile, 2008.

VERA, J.A. Temas de actualidad en la interpretación del registro estratigráfico. 2003

 

 

 

Redactor: Claudia Martínez Blanco

Licenciada en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Antropología Física por las Universidades Autónoma de Madrid, Complutense de Madrid y Alcalá de Henares. Actualmente doctoranda en "Doctorado en Historia y Arqueología" por la Universidad Complutense de Madrid.

Comparte este artículo

1 Comentario

  1. Creo que hay algunas cosas que deberíais revisar;

    sedimentos marinos, no tengo claro de donde sacáis esos datos de 2.3 millones de años. Hay núcleos de sedimento que superan los 100 millones de años. Todo depende de la velocidad de sedimentación. La datación absoluta de los sedimentos marinos es bastante problemática y menos precisa que los núcleos de hielo y no digamos la relativa basados en cambios en la morfología de foraminíferos.

    Núcleos de hielo. Se ha reconstruido la temperatura hasta 800000 años de núcleos de la antártida, por un momento parece que están diciendo que solo 3000 años, como si no hubiera más. Entiendo que hablan de periodos con bandas de crecimiento, pero lo cierto es que en Groenlandia se han llegado a contar hasta 60000 años (http://www.iceandclimate.nbi.ku.dk/research/strat_dating/).

    Sobre datación faunística, el “vole-clock” es bastante preciso, no así con otras faunas.

    (no pretendo hacer publicidad y si quieren pueden quitar el comentario, pero les vendría bien una revisión a mi blog donde hablo bastante en febrero pasado de dataciones, y desde siempre de reconstrucciones paleo)

    Post a Reply

Responder a Jose Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current ye@r *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR