La conferencia de Perpiñán de 1415 y la solución del Cisma de Occidente

En el año 1378 dio comienzo uno de los mayores acontecimientos de la historia de Europa Occidental, el conocido como “Cisma de Occidente”. La elección del papa Urbano VI no fue reconocida por un grupo de cardenales, quienes consideraban que su elección había sido consecuencia de las presiones de los ciudadanos de Roma. Estos cardenales eligieron a un nuevo papa, que tomó el nombre de Clemente VII. En poco tiempo, los distintos reinos se fueron decantando por uno u otro pontífice, condicionando en muchos casos esta elección la situación política de cada territorio. Por ejemplo, Francia apoyó a Clemente VII, por lo que decidió establecerse en Aviñón (residencia de los papas durante la mayor parte del siglo XIV). Inglaterra, por el contrario, apoyó a Urbano VI por el hecho de contrariar la política exterior francesa [1].

Mapa político del cisma de occidente. "Fuente".

Mapa político del cisma de occidente. Fuente.

En 1394, al morir Clemente VII, fue sucedido en el pontificado por un cardenal de origen aragonés, de nombre Pedro Martínez de Luna, quien tomó el nombre de Benedicto XIII. Perteneciente a una de las más importantes familias del Reino de Aragón, en 1378 había sido uno de los cardenales que participaron en la elección de Clemente VII. La acción personal del rey aragonés Juan I “el Cazador” fue clave para su elección como papa, por lo que su pontificado, desde su comienzo, estuvo muy ligado a los designios de los reyes de Aragón Juan I y, una vez muerto este en 1396 a los de su hermano, Martín I. Este interesado apoyo a la casa de Aragón hizo que Francia terminara de apoyar al papa de Aviñón. En 1403 hubo de abandonar Aviñón, buscando refugio en la corte de Luis II de Nápoles, para posteriormente asentarse en la ciudad valenciana de Peñíscola.

Para el año 1410 surgió un nuevo antipapa, Juan XXIII (quien llegó a dominar la ciudad de Roma durante unos meses [2]), por lo que ya eran tres los pontífices existentes. Ante esta situación, y dada la incapacidad de la Iglesia para solucionar por sí misma el cisma, en 1414 el rey de Romanos Segismundo de Luxemburgo (también rey de Hungría desde 1387) posicionándose a favor de las tesis conciliaristas, que defendían que el “concilio general” de la Iglesia tenía más fuerza que el papa, reunió en la ciudad alemana de Constanza a gran número de dignatarios eclesiásticos. El objetivo de Segismundo era conseguir la renuncia de los tres papas existentes (Gregorio XII, Juan XXIII y Benedicto XIII) y una vez conseguida dicha renuncia, que el concilio eligiera a un nuevo papa. Gregorio XII fue el más favorable a renunciar por el bien de la cristiandad, y Juan XXIII no contaba con mucho apoyo político. Sin embargo, Benedicto XIII contaba con el apoyo incondicional de los reyes de hispanos, especialmente del recién elegido rey de Aragón Fernando I de Trastámara, hijo de Juan I de Castilla y conocido popularmente como “de Antequera”, por la conquista que en 1410 realizó de dicha plaza en la guerra que la Corona de Castilla mantenía con el Reino de Granada.

Representación pictórica de Benedicto XIII. "Fuente".

Representación pictórica de Benedicto XIII. Fuente.

Fernando I había llegado al trono de la Corona de Aragón tras ser elegido como rey en la reunión de los distintos territorios de la corona (Reino de Aragón, de Valencia y Condado de Barcelona) conocida como “compromiso de Caspe”, mediante la cual los representantes de cada territorio tuvieron la tarea de buscar un nuevo rey tras la muerte sin descendencia legítima de Martín I en 1410. Fernando I sabía que el apoyo de Benedicto XIII para su elección había sido clave, por lo que en un principio parecía difícil la renuncia de dicho rey a la obediencia del “papa Luna” [3]. En 1414 se reunieron en Morella el papa y el rey, en el que fue su primer encuentro de alto nivel. Sin embargo, como indica Lorenzo Valla (primer biógrafo del rey Fernando I), el rey llegó antes que el papa, lo que fue visto por este como una falta de respeto, dado que ese hecho podía interpretarse como que el papa era de rango inferior que el rey, pues parecía que el pontífice era quien iba a ver al monarca [4]. Durante el desarrollo de las vistas de Morella, llegaron embajadores del rey de Romanos Segismundo, con el siguiente mensaje, según nos indica la Crónica de Juan II de Castilla:

<<Estando así en Morella el padre sancto y el rey de Aragón, llegaron ende embaxadores del emperador Segismundo, por los quales embiaba decir al rey de Aragón que le rogaba mucho que le plugiese de se ver con él (…) porque allí se diese orden como la cisma de la Iglesia de Dios fuese quitada (…) e que se trabajase como el Benedicto asimesmo renunciase, porque el concilio de Constancia se hiciese elección canónica, e la cisma se quitase…[5]>>

La reunión se tuvo que aplazar durante un tiempo, pues a comienzos de 1415, estando en Valencia, Fernando I sufrió una terrible enfermedad que le postró en la cama durante una larga temporada. Sin embargo, gracias a las epístolas mandadas entre el rey y sus hijos, sabemos que Fernando deseaba encontrarse con Segismundo para poder aportar su ayuda para la finalización del cisma de la Iglesia [6]. También el rey escribió a las ciudades de sus reinos y de la Corona de Castilla pidiendo la celebración de procesiones y misas por el fin del cisma. En marzo escribió al concejo de Murcia sobre estos temas:

<<… Por el dicho sen(n)or rey de Aragó(n) es ordenado que sean f(e)chas p(ro)çesiones, porq(ue) la devisión e onión (sic) de la Yglesia benga a buena concordia (…) Por ende, el dicho conçejo (de Murcia) e ofiçiales e omes buenos ordenaron e mandaron (…) que sea fecha p(ro)çesión man(n)ana d(omingo), e dende adelant(e) tanto quanto el sen(n)or ob(is)po ma(n)dare…>> (Archivo Municipal de Murcia, Acta Capitular 36, fol. 76r)

Retrato de Segismundo de Luxemburgo.

Retrato de Segismundo de Luxemburgo. Fuente.

El rey envió una embajada a Segismundo, pidiéndole que se viesen en Narbona, y no en Niza como se había acordado. Fernando argumentó que sus médicos le habían recomendado que no realizase travesías por mar, dado su delicado estado de salud, por lo que solo podría desplazarse por tierra. Segismundo no tuvo ningún inconveniente en desplazarse a Narbona, pues quería ganarse el favor del rey de Aragón para la resolución del cisma [7]. Cuando el rey se encontraba en Perpiñán, volvió a sufrir un intenso dolor, por lo que pidió a Segismundo, que ya se encontraba en Narbona, que tuviera a bien desplazarse a Perpiñán. Finalmente, el rey de Romanos entró en dicha ciudad el 19 de septiembre de 1415 [8]. Segismundo fue muy bien recibido por el rey Fernando, el cual le regaló tres caballos castellanos.

El sábado siguiente, día 21 de septiembre, se produjo el encuentro entre Benedicto XIII y el rey de Romanos, el cual venía acompañado de gran número de eclesiásticos. Estos, intentaron convencer a Benedicto de la necesidad de su renuncia, para conseguir la elección de un nuevo y único pontífice para toda la cristiandad. Le informaron que los otros dos papas estaban dispuestos a renunciar a su dignidad. Benedicto respondió a esas exigencias de manera conciliadora, por lo que Segismundo y los dignatarios que le acompañaban empezaron a tener esperanzas en su futura abdicación [9]. Esa misma tarde, el rey de Romanos fue a ver al rey de Aragón en compañía del príncipe Alfonso, hijo mayor del rey Fernando (futuro rey Alfonso V) quien además, dado que sabía hablar fluidamente en latín, hizo de intérprete entre su padre y Segismundo, quien también tenía un buen dominio de la lengua clásica [10].

Retrato de Fernando I de Aragón.

Retrato de Fernando I de Aragón. Fuente.

Pasados unos días, en presencia del rey de Romanos y del rey de Aragón, Benedicto XIII dio finalmente una respuesta a las exigencias de Segismundo y de los representantes del concilio de Constanza. Su argumento era simple: dado que él era el único cardenal vivo ordenado antes del comienzo del cisma, los demás papas deberían abdicar y el quedar como único pontífice, dado que él era quien tenía más dignidad para tal cargo. El rey de Romanos quedó muy descontento de esta respuesta, e inició los preparativos para su partida. Sin embargo, Fernando I se posicionó a favor de Segismundo y, finalmente, en diciembre de 1415, dejó de mantener la obediencia de la Corona de Aragón para con Benedicto XIII [11].

En 1416 moriría Fernando I, siendo sucedido por su hijo Alfonso V, quien permitió por motivos políticos que Benedicto XIII continuara residiendo en Peñíscola, único lugar donde era obedecido su pontificado. El papa Luna moriría en 1423. Los cardenales de Peñíscola eligieron un sucesor, que tomó el nombre de Clemente VIII. Sin embargo, en 1429 pactó con el papa Martín V, elegido papa en Constanza en 1417, su renuncia, por la cual Martín le entregó el obispado de Mallorca. Finalmente, tras más de cincuenta años, se daba por finalizado el cisma de la Iglesia Católica.

Sesión del concilio de Constanza. "Fuente".

Sesión del concilio de Constanza. Fuente. 

Bibliografía|

ÁLVAREZ PALENZUELA, Vicente Ángel, El cisma de occidente, Madrid: Rialp, 1982.

GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Santiago, Fernando I. Regente de Castilla y rey de Aragón (1407-1416), Gijón: Trea, 2012.

GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Santiago, Itinerario de don Fernando, regente de Castilla y rey de Aragón (1407-1416), Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 2013.

LÓPEZ RODRÍGUEZ, Carlos, Epistolari de Ferran I d´Antequera amb els infants d´Aragó i la reina Elionor, Valencia: Universidad de Valencia, 2004.

LABOA GALLEGO, Juan María, Historia de los papas. Entre el reino de Dios y las pasiones terrenales, Madrid: La Esfera de los Libros, 2013.

ROSELL Y LÓPEZ, Cayetano (edit.), Crónicas de los reyes de Castilla (tomo II), Madrid: Atlas, 1953.

RYDER, Alan, Alfonso el Magnánimo, rey de Aragón, Nápoles y Sicilia, Valencia: Edicions Alfons el Magnànim, 1992.

SUÁREZ FERNÁNDEZ, Luis, Benedicto XIII, un papa revolucionario, Barcelona: Ariel, 2014.

VALLA, Lorenzo, Historia de Fernando de Aragón, Madrid: Akal, 2002.

VILAPLANA GISBERT, María Victoria J., Colección de documentos para la historia del Reino de Murcia (vol. XV), Murcia: Real Academia Alfonso X el Sabio, 1993.

ZURITA, Jerónimo, Anales de la corona de Aragón (tomo V), Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1980.


[1] ÁLVAREZ PALENZUELA, Vicente Ángel, El cisma de occidente, Madrid: Rialp, 1982. pp. 75-79.

[2] LABOA GALLEGO, Juan María, Historia de los papas. Entre el reino de Dios y las pasiones terrenales, Madrid: La Esfera de los Libros, 2013. p. 256.

[3] GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Santiago, Fernando I. Regente de Castilla y rey de Aragón (1407-1416), Gijón: Trea, 2012. p. 164.

[4] VALLA, Lorenzo, Historia de Fernando de Aragón, Madrid: Akal, 2002. pp. 194-195.

[5] ROSELL, Cayetano (edit.), Crónicas de los reyes de Castilla (tomo II), Madrid: Atlas, 1953. p. 361.

[6] LÓPEZ RODRÍGUEZ, Carlos, Epistolari de Ferran I d´Antequera amb els infants d´Aragó i la reina Elionor, Valencia: Universidad de Valencia, 2004. pp. 388-389, 395-396, 399, 415, 423-426, 434 y 444-445.

[7] Ibídem, p. 363; VALLA, op. cit., pp. 196-197. Según este autor, la enfermedad que afectaba al rey Fernando era renal, aunque su apariencia exterior era la de un hombre sano.

[8] GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Santiago, Itinerario de don Fernando, regente de Castilla y rey de Aragón (1407-1416), Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 2013. p. 219; ZURITA, Jerónimo, Anales de la corona de Aragón (tomo V), Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1980. p. 445; ROSELL, op. cit. pp. 365-366.

[9] ROSELL, op. cit. p. 366.

[10] RYDER, Alan, Alfonso el Magnánimo, rey de Aragón, Nápoles y Sicilia, Valencia: Edicions Alfons el Magnànim, 1992.  p. 61.

[11] En una carta enviada al Concejo de Murcia el 18 de diciembre de 1415, Fernando I ya se muestra abiertamente contrario a Benedicto XIII. Dicha carta se encuentra publicada en: VILAPLANA GISBERT, María Victoria J., Colección de documentos para la historia del Reino de Murcia (vol. XV), Murcia: Real Academia Alfonso X el Sabio, 1993. pp. 505-506.

Redactor: José Marcos García Isaac

Licenciado en Historia por la universidad de Murcia y máster en Estudios Medievales por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente estoy realizando el doctorado en Historia Medieval en la Universidad Complutense de Madrid. Principales temas de interés: Historia jurídica (europea en general), diplomática (principalmente de la Corona de Aragón), naval (de la Corona de Aragón) y ordenes de caballería monárquicas durante la Baja Edad Media.

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