El trabajo del metal en el frío ruso de Kargaly

En este artículo viajamos hasta Rusia, al sur de los montes Urales, para hablar sobre minería y metalurgia del cobre aunque nos situamos temporalmente en la Edad del Bronce Final. El motivo de la elección de este yacimiento es hacer un viaje con dos objetivos: conocer el proceso del cobre desde la mina hasta la elaboración del artefacto y hacer una pequeña incursión en un territorio poco estudiado por Europa Occidental.

Mina de trinchera. Fuente: Montero Ruiz, I. (2011: 62)

Mina de trinchera. Fuente: Montero Ruiz, I. (2011: 62)

En el primer paso del proceso, la búsqueda y extracción del mineral,  los inicios de la minería consistieron en encontrar y explotar el mineral que se encontraba a simple vista en el terreno, aunque estos recursos se acabarían rápido teniendo que empezar a excavar pozos y galerías para conseguir el mineral. Esto es precisamente lo que ocurre en la región minera de Kargaly donde, en torno al 2700-2100 a.C., el primer testimonio de minería es una zanja de gran tamaño y profundidad excavada en lo alto de la colina de Gorny. Se trataría en este caso de una mina de trinchera, la cual consistía en identificar el mineral en la superficie e ir siguiendo la beta que tenía una dirección paralela a la superficie.

Sin embargo, el hecho de que no se haya encontrado ningún resto de una población permanente asociado a esta mina en trinchera la convierte en un lugar donde se exploró la posibilidad de extraer mineral pero que finalmente no tuvo el resultado que esperaban aquellos primeros mineros de la región de Kargaly. La mina se abandona y no se volvió a reutilizar nunca más, lo cual lleva a los investigadores a pensar que los mineros que volvieron a trabajar en la zona durante la Edad del Bronce Final concedieron un carácter simbólico a esta mina, es decir, esta primera zanja era un lugar de respeto hacia el trabajo de sus antepasados.

Pero como se ha dicho en el párrafo anterior la región de Kargaly no vuelve a tener actividad minera hasta la Edad del Bronce Final. Durante esta etapa la extracción del mineral se hacía de dos formas según han podido documentar los arqueólogos: por un lado se escababan pozos de unos 3 metros de profundidad hasta una estancia en la que se abrían diferentes galerías. En cuanto al otro modelo, tras una exploración en superficie se realizaban extracciones mediante una mina en trinchera o excavando rampas que bajaban desde la superficie hacia el interior de la Tierra formando un laberinto de galerías subterráneas.

Distribución de objetos fabricados con cobre de Kargaly. Fuente: Rolland Calvo, J. (2009: 229)

Distribución de objetos fabricados con cobre de Kargaly. Fuente: Rolland Calvo, J. (2009: 229)

Utilizando estos sistemas de extracción, los investigadores proponen que durante la Edad del Bronce se llegaron a extraer entre 2,5 a cinco millones de toneladas de mineral; sin embargo, hay dos factores que señalan que la región de Kargaly sólo fue un lugar de extracción y distribución del mineral de cobre. En primer lugar los objetos fabricados en cobre encontrados en los poblados de esta región son escasos, además, la mayoría de esos objetos son moldes para la fabricación de picos o los propios picos que se usaron para la extracción del mineral de cobre, incluidos los martillos de minero. Por otro lado, la gran cantidad de mineral extraído haría suponer que se produjo una gran deforestación en la región necesaria para la transformación del mineral en metal de cobre. Sin embargo los estudios realizados sobre el clima y el medio ambiente de esta región durante la Edad del Bronce muestran que no hay diferencia entre esta etapa y la actualidad siendo esta región actualmente escasa en árboles. Así, la mayor parte de la producción minera se distribuía hacia el oeste de la región y no hacia el este ya que en esta área todavía habría poblaciones de tradición neolítica.

Aunque en los documentos consultados no aparece información sobre cómo se extrajo el mineral en Kargaly, es muy probable que se usara una técnica muy documentada durante la prehistoria para las minas de cobre, la cual consistía en calentar la roca todo lo más que se pudiera y luego enfriarla rápidamente para así resquebrajarla y utilizar los picos de minero documentados en la región para extraer el mineral.

Otro de los datos que hacen suponer a los investigadores que el mineral extraído en Kargaly salía de la región es la gran cantidad de restos de bóvidos encontrados. Por las estimaciones que se han hecho sobre la población del poblado de Gorny es imposible que existiese mano de obra para poder realizar ambas actividades, la minera y la ganadera, con la intensidad de producción que muestran los datos; de tal forma que lo más probable es que la población comerciara o intercambiara el mineral extraído de sus minas por cabezas de ganado con poblaciones de regiones cercanas.

Y aunque nombremos a Gorny, en Kargaly hay registrados 20 poblados y 21 túmulos funerarios o kurganes pero de todos ellos el mejor conocido es el poblado de Gorni 1, con un tamaño de entre 3 y 4 hectáreas aunque sólo se conoce un 3,5% de toda la superficie del poblado.

Gorny tiene dos fases de ocupación que corresponden a la Edad del Bronce. Para la primera fase, con una ocupación que se realizaba sólo durante el verano, se han documentado algunas zanjas rellenas de mineral aunque los investigadores no le atribuye una actividad minera sino a un sentido ritual al encontrarse en un ambiente doméstico.

Objetos de cobre encontrados en Gorny. A la derecha, picos para el tarbajo minero. Fuente: Rolland Calvo, J. (2009: 237)

Objetos de cobre encontrados en Gorny. A la derecha, picos para el tarbajo minero. Fuente: Rolland Calvo, J. (2009: 237)

Fechado en la segunda fase se encontró una vivienda taller. Esta conclusión se debe a la existencia de un suelo abombado con gran cantidad de cenizas y tres niveles de reparación que se ha entendido como un posible patio de fundición. También se encontraron restos de un posible horno metalúrgico y restos de toberas muy fragmentados. Junto a este patio aparece otro, que se ha llamado patio de mineral, donde se encontraron muchos restos de malaquita y azurita. Todos estos elementos hacen suponer a los investigadores que a diferencia de la etapa anterior, la ocupación del poblado si durara todo el año.

Para ir concluyendo, falta por contar el proceso para convertir el mineral en objeto metálico  y en el que tiene presencia algunos de los elementos que se han ido nombrando. Una vez extraído el mineral, el paso siguiente es separar el cobre de la ganga, es decir, del material que no se está buscando y que viene asociado al metal. Para ello se machaca el mineral y se coloca en el horno que debe alcanzar una temperatura cercana a los 1540 ºC para que el proceso de separación sea efectivo. Sin embargo esto no ocurría en Gorny, donde los pocos restos de escoria han revelado que con la tecnología usada no se alcanzaba la temperatura necesaria ya que los restos de mineral son muy abundantes en ellas. Además, la alta presencia de calcio nos informa del procedimiento que usaban para obtener el cobre; se colocaba el mineral en una hoguera de donde luego se extraía una masa que una vez enfriada se machacaba para extraer las bolas de metal. Esta hipótesis se confirma porque se han encontrado bastantes morteros y sin embargo apenas se han encontrado crisoles, recipiente que se usa para recoger el metal fundido.

Una vez obtenido el metal este se volvía a fundir en hornos para pasarlo a estado líquido y verterlo sobre los moldes, que en Gorny en su mayoría son para elaborar los picos usados en el trabajo minero. Para que los hornos alcanzasen la temperatura adecuada se usaba un elemento que se ha mencionado antes, la tobera, un pequeño cilindro hueco de arcilla cocida al que se agregaba una caña larga y por la cual se soplaba para insuflar aire a las brasas. En el caso de Gorny la situación en altura del yacimiento hace que este instrumento no fuera muy necesario ya que las propias corrientes de aire servían para avivar el fuego.

Para concluir, el abandono del yacimiento a finales del II milenio a.C. lo marca precisamente un artefacto metálico con unas características diferentes. La presencia de puntas de flecha de bronce marcan un final violento para la vida y la actividad minera del lugar que, aunque enclavado temporalmente en la Edad del Bronce, tecnológicamente se situaba en el Calcolítico.

Bibliografía|

EIROA, J.J. ET ALLI, “Nociones de tecnología y tipología en Prehistoria”, Barcelona: Ariel, 2011.

MONTERO RUIZ, I. (COORD.), “Manual de Arqueometalurgia”, Madrid: Comunidad Autónoma de Madrid. Servicio de documentación y publicaciones, 2011.

ROLLAND CALVO, J., “Las estepas centroeuroasiáticas durante la Edad del Bronce: esbozo de problemas teóricos y metodológicos”, Madrid: Universidad Complitense de Madrid, 2009.

SÁNCHEZ-PALENCIA RAMOS, F.J. ET ALLI, “Arqueología, sociedad, territorio y paisaje. Estudios sobre prehistoria reciente, protohistoria y transición al mundo romano”, Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 2010.

Redactor: Eugenio Rodríguez Martín

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