Brian Boru y la Batalla de Clontarf: mito y realidad mil años después

Irlanda, 23 de abril del año 1014. En las inmediaciones de la ciudad de Dublín se disputa una de las batallas más célebres y recordadas de la historia irlandesa. A la pugna por el poder de la isla de los diferentes reyes gaélicos se suma la convivencia de estos con los asentamientos vikingos de Irlanda, dejando todo ello un panorama bastante complejo en las centurias previas a la denominada invasión anglonormanda.

En este contexto surge la figura de Brian Boru, el rey de Thomond que consigue la denominación de Alto Rey de Irlanda. ¿Hasta dónde llegó su influencia dentro de esta compleja situación política y territorial?, ¿en qué afectó la presencia vikinga en estos siglos?, ¿fue tan decisiva esta batalla en la bahía de Dublín para el devenir histórico de Irlanda? y, sobre todo, ¿cuáles han sido los motivos que han llevado a que este día haya sido tan recordado por los irlandeses?. Mil años después de la batalla de Clontarf siguen habiendo muchas incógnitas e interrogantes, pero una pequeña reflexión sobre los datos aportados por las diferentes fuentes de las que bebe la Historia, sumado a la labor de los estudiosos sobre el tema, nos ayudará a aproximarnos a su comprensión.

Mapa de la Irlanda prenormanda. Fuente.

Mapa de la Irlanda prenormanda. Fuente.

Durante el periodo previo a la ocupación anglonormanda de Irlanda a partir del siglo XII, las diferentes fuentes escritas hacen referencia a la división de Irlanda en cinco provincias: las cuatro provincias históricas que agrupan a los condados actuales (Connacht, Munster, Ulster y Leinster) y una quinta ya desaparecida y absorbida por Leinster, el reino de Mide (Meath). El propio término empleado en irlandés antiguo para referirse a provincia, cóiced, significa ‹‹quinta parte›› y aunque fuentes como el libro Lebor Gabála Érenn del siglo XII señalan que la quinta provincia era una división de Munster en dos, queda constatado por el resto de fuentes escritas la importancia del reino de Mide en el siglo X. En realidad, aunque se hablen de cinco grandes provincias en las fuentes, la situación es mucho más compleja de lo anteriormente descrito.

La organización político-social de la Irlanda prenormanda a partir del siglo VIII se cree que se basaba en un sistema patrilineal dinástico sobre base clánica, preponderando una serie de familias sobre el territorio circundante. En las Brehon laws se describe la organización política de Irlanda en este periodo de esta forma en orden ascendente: desde el rí túathie (rey de un pequeño reino), pasando por el rí túath (rey de varios reinos); hasta llegar al rí ruirech (rey de provincia). Pero más allá de esas denominaciones existía una de mayor calibre, ser denominado Ard Rí na hÉireann, es decir, Rey Supremo, Gran Rey o Alto Rey de Irlanda; título muy difícil de alcanzar y que en muchas ocasiones no tenía un ejercicio del poder propiamente dicho sino nominal, el cual tenía sus orígenes en los míticos reyes irlandesas que se proclamaban en la colina de Tara.

A esta Irlanda gaélica habría que sumarle dos elementos de gran importancia para su comprensión: la cristianización a partir del siglo V de esta isla no romanizada, con peculiaridades en su estructuración e influencia; y la presencia vikinga en la isla. De las primeras incursiones de los pueblos escandinavos a partir del siglo VIII pasaron a construir una serie de campamentos fortificados a mediados del siglo IX como Dublín, Limerick, Waterford, Wexford o Cork, auténticas ciudades-estado que acabarían siendo el germen de las ciudades costeras más prósperas de la isla. Es aquí importante recordar cómo estos con el tiempo acabarán siendo asimilados por la sociedad gaélica, lo que ha llevado a la historiografía irlandesa a acuñar el término de sociedades hiberno-nórdicas o hiberno-escandinavas, fruto de esa convivencia y mestizaje entre ambas.

Aunque se haya hablado mucho de las invasiones vikingas y de sus pretensiones de tomar el control de la isla, siendo esta una idea emanada sobre todo de las fuentes irlandesas cristianas, estos pequeños reinos nórdicos se unieron a uno u otro rey gaélico según sus propios intereses, siendo unas cuantas figuras más en este complejo tablero político que suponía Irlanda. Pese a que a finales del siglo IX cayeron bajo el poder de los reyes provinciales de su territorio, su larga ocupación supuso un fuerte intercambio cultural con los gaélicos. Esto queda bien reflejado, por ejemplo, en la gran influencia armamentística y naval, tal y como atestiguan los diferentes registros arqueológicos de la isla.

En los comienzos del siglo X los anales irlandeses hablan del líder de los Uí Néill del Ulster con el título de Alto Rey de Irlanda. Mientras, en Munster el debilitamiento de los Eóganacht de Cashel da paso al ascenso al poder en la provincia de los Dál Casi, los cuales acabarán rompiendo el esquema de los reyes provinciales con su aumento de poder y los lazos matrimoniales que van tejiendo sobre los diferentes territorios de la isla.

Representación de Brian Boru en la obra de Dermot O´Connor "The General History of Ireland" (1723).

Representación de Brian Boru en la obra de Dermot O´Connor “The General History of Ireland” (1723). Fuente.

En el seno de esta familia y en este contexto nace en las cercanías de Killaloe en el año 941 Brian Boru. Su padre era Cennétig mac Lorcáin, rey de Thomond, un reino situado al oeste de Irlanda en un lugar estratégico en la confluencia del río Shannon (el más largo de la isla) con el mar Atlántico, permitiendo un amplio abanico de posibles incursiones a realizar por su considerable flota. Pero cerca de ella se encontraba uno de los asentamientos hiberno-nórdicos más importantes de Irlanda, Limerick, con el cual los Dál Casi mantendrán fuertes enfrentamientos.

Cuando el padre de Brian murió en el 967 el poder pasó a su hermano mayor Mathgamain mac Cennétig, el cual llegó a capturar junto a Brian la capital de los Eóganacht, Cashel, venciendo a la coalición formada por estos, los Uí Fidgente y los vikingos de Ivar de Limerick, saqueando y quemando la ciudad de estos últimos tras vencer en la batalla de Sulchoid. Cuando Mathgamain fue capturado y asesinado por esta alianza en el 976, Brian Boru tomó el control de su clan y vengó la muerte de su hermano venciendo a todos y cada uno de sus enemigos.

Aquí habría que destacar la importante estrategia de Brian Boru, tanto en la guerra como en política: mientras que por un lado hacía ataques terrestres y navales combinados, tomaba la iniciativa, se apoyaba en los aportes militares de las ciudades hiberno-nórdicas bajo su poder y quemaba y saqueaba ciudades a diestro y siniestro, en la política daba pie a la reconciliación, generando una serie de lazos matrimoniales con todo aquel derrotado que reconociese su hegemonía y le pagase el correspondiente tributo.

Mapa de las conquistas de Brian Boru. Fuente.

Mapa de las conquistas de Brian Boru. Fuente.

Tras dominar Munster se dirige a tomar el control de las otras provincias irlandesas: en el 996 toma el control de Leinster y realiza un pacto con el rey de Mide, Máel Sechnaill mac Domnaill, en el cual éste reconocía la hegemonía de Brian Boru en Leth Moga, es decir, en el sur de Irlanda, mientras que se le reconociese al rey de Mide en Leth Cuinn, el norte. Pero el rey de Leinster al que Brian venció fue sustituido por Máel Mórda mac Murchada, el cual se alió con Dublín, liderada por Sigtrygg Silkiskegg. Tras cercar Brian la ciudad les venció en la batalla de Glenmama del 999 y saqueó la ciudad, aunque Brian permitió a Sigtrygg recuperar su posición si éste se casaba con su hija y el propio Brian con la madre de Sigtrygg, Gormflaith.

En el año 1000 atacó al rey de Mide, con el que previamente había pactado y el cual ostentaba el título de Alto Rey de Irlanda, y tras su victoria ostentó dicho título tal y como señalan los anales irlandeses y el Cogad Gáedel re Gallaib. En esos mismos años, combinando ataques terrestres y navales, domina Connacht y, tiempo después, vence también a los señores del Ulster. En esta provincia, en Armagh exactamente, fue donde Brian Boru en 1005 firmó en el Libro de Armagh con el título ‹‹Brian Imperator Scottorum››, es decir, ‹‹Emperador de los irlandeses››, tal y como nadie había hecho antes. Erigió a Armagh como la capital religiosa de Irlanda, buscándose así un potente aliado en las regiones más alejadas de su palacio de Kincora. Pero tal y como era de esperar, por mucho que fuese paradigmática la figura de Brian Boru, demasiado compleja era la situación política de Irlanda como para que un solo rey se erigiese hegemónicamente sobre el resto durante un considerable tiempo. Pocos años después, en 1011 comenzaron los problemas.

Cuadro de la batalla de Clontarf de Hugh Frazer (1826). Fuente

Cuadro de la batalla de Clontarf de Hugh Frazer (1826). Fuente.

Teatralizado en algunas fuentes como una rabieta por una partida de ajedrez en el palacio de Kincora, Sigtrygg se rebela junto a Máel Morda de Leinster atacando al señor de Mide. Ante esto Brian Boru, tras un intento fallido por falta de provisiones en el otoño de 1013, vuelve en la primavera del 1014 a las inmediaciones de Dublín a luchar contra ellos. Comenzó quemando y saqueando diversos enclaves al suroeste de la ciudad mientras que su hijo menor Donnchad atacaba las zonas del sur de Leinster, saqueando tras ello enclaves al norte. Cuando el ejército de Brian Boru atacó Howth, acudieron las tropas de Dubgall, hermano de Sigtrygg, a socorrer este punto costero cruzando el río Tolka. Mientras, Brian acampó en una colina donde se veía Clontarf Weir, lugar donde dirigió a sus tropas y tuvo lugar la batalla. Debido a las fuertes variaciones geomorfológicas de la bahía de Dublín todavía no se ha localizado el campo de batalla.

Brian Boru contó principalmente con las tropas hiberno-nórdicas de Limerick y Waterford, las de Óspak de la isla de Man, algunas de la zona meridional de Connacht y las tropas de Munster lideradas por varios de sus hijos, entre ellos,  Murchad y Tadc. Pero a esta guerra civil en la que Brian Boru contaba con las fuerzas militares de diferentes partes de sus dominios, le faltaba la intervención extranjera a favor de Sygtrygg y Máel Mórda para equilibrar la balanza. Estos obtuvieron sus apoyos mayoritariamente fuera de Irlanda, llegando el caudillo vikingo Sigurd de las islas Orcadas junto a Brodir, seguramente de la isla de Man, a la bahía de Dublín con sus drakkars. Tras una maniobra de distracción, se reunieron cerca del cabo de Howth aprovechando la marea alta y desembarcaron con las primeras horas de sol del 23 de abril de 1014,  uniéndose  con las tropas de Leinster y Dublín dirigidas por Máel Mórda y el hijo de Sigtrygg.

Con Brian Boru y Sygtrygg observando atentamente pero desde la distancia, la batalla se efectuó durante todo el día y acabó con la victoria de las tropas de Brian Boru. Intentando huir parte del ejército enemigo por mar, la marea no les fue muy favorable y muchos murieron ahogados. Otros trataron de huir por tierra con la intención de llegar a la ciudad de Dublín, pero al llegar al puente sobre el río Tolka el rey de Mide, Máel Sechnaill, el cual no apoyó a las tropas de Brian durante el resto de la jornada, les cortó el paso y mató a la mayoría de las tropas dublinesas que huían.

Moneda acuñada en Dublín en la que se lee +SITR DIFLI X IN MEO  "Sitriuc, rey de los dublineses". Fuente.

Moneda acuñada en Dublín en la que se lee +SITR DIFLI X IN MEO, es decir: “Sitriuc, rey de los dublineses”.Fuente.

El número de efectivos en la batalla no está claro. Se cree que fueron unos 7.000 guerreros al mando de Brian Boru frente a unas 6.000 de Sigtrygg. El mayor número de pérdidas humanas en ese día de Viernes Santo fueron del bando contrario al Alto Rey de Irlanda. Entre ellos murieron la mayoría de caudillos y líderes de ambos bandos (Máel Morda, Sigurd, Murchad…); pero fue sin duda la muerte de Brian Boru la más destacada. La mayoría de las fuentes acusan de su muerte a Brodir (el cual sería posteriormente asesinado), narrando su muerte de forma distinta; desde morir rezando hasta caer muerto tras una lucha encarnizada por su vida. Fue enterrado en Armagh mientras se quedaba casi sin herederos tras la batalla, sucediéndole su hijo Donnchad, el cual no pudo evitar la pérdida del control hegemónico sobre la isla.

Para hablar de cómo ha llegado hasta nosotros esta batalla tenemos que tener muy en cuenta las fuentes de las que disponemos. Aquí juegan un importante papel las crónicas medievales de la isla (los anales de Inisfallen, Ulster…), las crónicas posteriores (como el Chronicum scotorum o los Anales de los cuatro maestros); o las diferentes fuentes de fuera de Irlanda, entre las que destacan sagas vikingas como la de Njál, donde se entremezclan lo mítico y lo real. Pero la obra que sin duda ha dado en mayor modo la imagen de Brian Boru como héroe libertador y cristiano en la lucha contra el extranjero es la obra  del siglo XII el Cogad gáedel re gallaib (La guerra de los irlandeses contra los extranjeros), interpretándose este libro como un encargo por el bisnieto de Brian para legitimar su acceso al título de Alto Rey de Irlanda. Esta obra es una auténtica propaganda a su linaje, donde Brian Boru aparece descrito con los adjetivos más honrosos y piadosos (comparándolo con Augusto o Alejandro Magno), mientras denosta a lo más vil y pagano a sus enemigos.

Fragmento del "Libro de Armagh" donde se puede leer "briani imp[er]ato| ris scotor[um]".Fuente.

Fragmento del “Libro de Armagh” donde se puede leer “briani imp[er]ato| ris scotor[um]“.Fuente.

Más allá de los numerosos elementos mitológicos que aparecen en esta obra, se narra una lucha contra el extranjero, la cual ha dado pie a la historiografía más temprana a hablar de esta batalla como una lucha entre irlandeses y vikingos y una definitiva expulsión de estos últimos. Nada más lejos de la realidad. La situación política de Irlanda bajo el dominio británico y su posterior independencia dio lugar a visiones muy opuestas de la Irlanda prenormanda, desde la anarquía tribal a situaciones utópicas. Clontarf fue durante mucho tiempo el símbolo de la oposición contra el extranjero y el término gaill se empleó indistintamente tanto para vikingos como para ingleses, siendo buen ejemplo de lo que hablamos que el famoso político irlandés del siglo XIX, Daniel O´Connell, tratase de realizar una reunión en Clontarf contra la ocupación británica. Estas teorías han sido poco a poco superadas desde mediados del siglo XIX desde un punto de vista más riguroso y científico por la historiografía irlandesa.

Si bien Brian Boru consiguió lo que ningún otro había logrado antes, darle un significado práctico a la denominación de Alto Rey de Irlanda, en el fondo era cuestión de tiempo la caída de su poder al enmarcarse en un contexto político y militar que no contribuía a la primacía de un señor sobre todos los otros. No hay que identificarlo, tal y como promocionan algunas fuentes, como cristiano vencedor contra los extranjeros, ya que participaron vikingos en ambos bandos y los de Dublín ya estaban bastante asimilados por la sociedad irlandesa. Tampoco era una lucha de cristianos contra paganos, sino una pugna por el poder de la isla. Entre el mito y la realidad, si bien no supuso todo esto Brian Boru y la batalla de Clontarf, dada la magnitud histórica de ambos y la resonancia que han hecho de ellos las fuentes, sí dejó una huella imborrable en la cultura irlandesa. La contrastación de las diferentes fuentes escritas sumada a las nuevas aportaciones de la Arqueología contribuirán a conocer en mejor medida la figura de Brian Boru, la batalla de Clontarf y, lo más importante, el contexto social, político y económico donde se enmarcaron.

Brian Boru y la Batalla de Clontarf. Ilustración original de Sara Mielgo (cc)

Brian Boru y la Batalla de Clontarf. Ilustración original de Sara Mielgo (cc)

Bibliografía|

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Redactor: Antonio Luis Martínez Rodríguez

Editor y redactor de la Sección de Medieval de Témpora Magazine. Arqueólogo, historiador y medievalista en potencia. Licenciado en Historia (UM), Máster en Arqueología (UGR) y Máster en Formación del Profesorado (UMH). Especializado en Arqueología, Patrimonio Cultural e Historia Marítima. Mis principales intereses se centran en la Historia de al-Andalus, Murcia e Irlanda. Divulgación y difusión cultural como arma arrojadiza contra la intolerancia y la ignorancia. En Twitter e Instagram: @cantonioluis

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  1. MUY BUENO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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