Aproximación general al Traianeum de Itálica: Evolución, estructura y decoración

De gran importancia para el conocimiento de Itálica es el análisis de Traianeum, ya que esta gran obra arquitectónica destinada al culto del emperador Trajano, articula el viario de la Nova Urbs adrianea y es el centro del la nueva Colonia Aelia Augusta Itálica, articulándose alrededor del mismo una serie de edificios y estructuras urbanas propias del centro de una gran ciudad romana.

Plano de Itálica (Siglo II d.C.). Fuente.

Plano de Itálica (Siglo II d.C.). Fuente.

Con el advenimiento de la dinastía de los Flavios a Roma se aprecia un avance de la ciudadanía latina por la Península y un aumento de la relevancia de las aristocracias locales en la provincia romana de la Baetica, con personajes que fueron adquiriendo relevancia en la administración del Imperio. Sin duda alguna el personaje perteneciente a este grupo que más alto llegó en la administración romana fue Marco Ulpio Trajano, que llegó a ostentar la dignidad imperial entre 98 d.C. al 117 d.C. Su sucesor, Adriano, también era un personaje de ascendencia italicense y su reinado destacó entre otras muchas razones por la monumentalización de Itálica y la gran ampliación de la misma, aumentando el tamaño de la ciudad más del doble. Es en este contexto vemos que se comienzan a realizar las grandes construcciones, tanto publicas como privadas, entre las que destacan el Anfiteatro, las Termas Mayores y la que nos ocupa, el Traianeum.

Las excavaciones que dieron a conocer esta imponente obra arquitectónica son las llevadas a cabo entre 1980 y 1983 por la profesora Pilar León. Este complejo era conocido ya anteriormente, como nos demuestra la obra de Rodrigo Caro y posiblemente por el padre Cevallos, éste último al mencionar en su libro una posible  «Basílica». También es probable que las piezas escultóricas halladas entre el siglo XVIII y el XIX procedieran de este espacio sacro, aunque a día de hoy no podemos asegurarlo de forma categórica.

El templo es conocido desde las excavaciones dirigidas por Pilar León y Francisco Montero como Traianeum, aunque por extensión se le suele denominar así a todo el complejo. Recibe este nombre debido a que presumiblemente estaría dedicado al culto de la figura de Divo Trajano. Esta construcción fue realizada en el siglo II de nuestra era, concretamente en el principado de Adriano (117 – 138).  Hoy en día quedan considerables fragmentos marmóreos in situ del Traianeum, pero en cuanto a restos arquitectónicos, sólo se conserva la planta y la cimentación del edificio, así como algunas estructuras entre la que destaca un gran peñasco del que desconocemos a ciencia cierta su funcionalidad. En gran medida, los pocos restos arqueológicos que a día de hoy conservamos de la magna construcción adrianea, es el resultado de la reutilización de materiales de esta construcción en épocas posteriores y también de la elaboración de cal. El Traianeum consta de un templo, precedido por un ara situada en una gran plaza, decorada en la Antigüedad con estatuas, en muchos caso de plata, y rodeada por un pórtico de cien columnas contando las de las esquinas doble, Hecatostylon. Dentro del templo seguramente iría una estatua del emperador Trajano ya divinizado y en gran tamaño. También dentro del templo habría un revestimiento en opus sectile, según parecen indicar las placas marmóreas halladas en el interior del mismo.

Planta del Traianeum. Fuente

Planta del Traianeum. Fuente

En el Museo Arqueológico Provincial de Sevilla nos encontramos con una serie de epígrafes ofrecidos a diversas divinidades como son las del dios Apolo, Victoria Augusta y la del Genio de la Colonia. Estos epígrafes son dedicados por miembros de la aristocracia local italicense, como medio de ostentación social del rango desempeñado en la comunidad.  El evergetismo de las aristocracias municipales fue frecuente en las ciudades romanas del siglo II d.C., aún así al tener constatada la presencia de marmora de importación de las grandes canteras imperiales y el gran volumen de los mismos, nos hace ver que el evergetismo local se circunscribía a los epígrafes y otro tipo de ofrendas, mientas que la construcción del complejo arquitectónico estaba en manos del estado.

El Traianeum se encontraba situado en la cota más alta de la ciudad de Itálica y para construirlo fue necesario aterrazar la zona, así como levantar un recinto cerrado y rectangular. Hacia el este nos encontramos con la fachada principal, con escaleras de accesos laterales, y al sur una fachada con estructuras de hormigón para contrarrestar el empuje del terreno. Cada fachada del edificio, a excepción de la oriental, tenían dos exedras semicirculares y una rectangular. En los ángulos suroeste y nordeste constatamos la presencia de accesos secundarios, con una menor decoración que en la entrada principal, decorada con grandes fustes de columnas realizadas en portasanta, procedente de la isla griega de Chios.

El interior del recinto constaba de una gran plaza de unos 85 x 56 m, rodeadas por unas galerías porticadas. Dentro de estas galerías nos encontramos con las exedras laterales, las cuales seguramente estarían decoradas con esculturas sobre pedestales de la familia imperial y de notables personajes italicenses. Las columnas que nos encontramos en este espacio serían realizadas en mármol de Luni, en lo referente a basas y capiteles, y cipollino eubeo utilizado para los fustes. También encontramos restos de pilastras en dichas galerías y fragmentos marmóreos de revestimiento parietal y pavimental.

El paralelo más cercano que nos encontramos a este complejo arquitectónico es la Biblioteca de Adriano en Atenas. Es similar en la disposición de las exedras y en el juego cromático del mármol. Las galerías se encontraban a un nivel más elevado que la plaza, para lo cual era necesario la aplicación de escaleras para salvar el desnivel. Además no podemos constatar que la plaza estuviera pavimentada. En la plaza también vemos cimentaciones cuadradas en dos hileras de a cinco, por cada lado y que probablemente se tratasen  de basamentos para estatuas. Del ara que estaría situada delante del templo, sólo conservamos los cimientos y pocos fragmentos de mármol.

Del templo sólo conservamos la losa de cimentación y restos de la decoración marmórea del edificio. El templo era de orden corintio, en el que se usaba el Luni-Carrara como mármol más frecuente. Nos encontramos ante un períptero octástilo con doce columnas en los lados largos del templo. La altura de las columnas se han calculado en 11 metros en los lados cortos y 12 metros en las columnas de los lados largos. Puede que se intentase imitar en parte al templo de Mars Ultor del Foro de Augusto de Roma y así emparejar al primer emperador con el Optimus Princeps.

Vista aérea del Traianeum. Fuente.

Vista aérea del Traianeum. Fuente.

La decoración del templo nos lleva a ver que los artífices del mismo tenían un gran conocimiento de los modelos imperantes del momento, así como una gran precisión y un gran detallismo en el acabado de las piezas. Los elementos decorativos que analizamos tienen una fuerte vinculación con las construcciones realizadas en la parte oriental del Imperio. Aún así también apreciamos piezas finalizadas sin mucho cuidado, lo que nos indica que pudo querer finalizarse rápidamente. También sabemos que posiblemente parte de los mármoles hallados en la Casa de la Cañada Honda provendrían de una reutilización muy temprana de los materiales del edificio.

Los investigadores Marc Mayer e Isabel Rodà identificaron en el conjunto los marmora porfido verde de Laconia, el africano de Teos (Asia Menor), el mármol de Luni-Carrara y su variedad bardiglio, el pavonazzetto de Afyon, el giallo antico numídico, la breccia de la isla de Skyros, el mármol de Almadén de la Plata, el mármol procedente de la isla de Proconnesio en el mar de Marmara, el rosso antico peloponesio, el verde antico tesalio, el portasanta de Chios y el cipollino de Eubea. A pesar de ello esta identificación de tipologías deben ser ampliada y revisada, estudiando las piezas en mayor profundidad.

En definitiva, el conjunto arquitectónico denominado Traianeum sería un espacio destinado al culto de Divo Trajano, realizado en época del emperador Adriano. El objetivo de esta imponente construcción sería ensalzar y monumentalizar la ciudad de su familia y a la vez legitimarse como sucesor del Optimus Princeps, el emperador Trajano. La utilización de importantes marmora de importación de las principales canteras del Imperio dan muestra de la mano del emperador romano, que a la vez se complementa con actos evergéticos de la elite local. Desde el siglo II d.C., la ciudad de Itálica, se convierte en un referente urbanístico para la Bética y para todo el Occidente romano.

Bibliografía

BELTRÁN: “Mármoles en la Bética durante el reinado de Adriano. El protagonismo de Itálica”. Roma, Tibur, Baetica. Investigaciones adrianeas.  Universidad de Sevilla. Sevilla. 2013:  pp. 225 -250.

CABALLOS, MARTIN TATUARTE y RODRÍGUEZ HIDALGO:  Itálica arqueológica. Sevilla: Universidad de Sevilla.  1999

LEÓN y MONTERO: Traianeum de Italica. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. Sevilla. 1988

MAYER y RODÀ: “El broccatello de Tortosa: Testimonios arqueológicos”.  Pallas nº 50.  Universidad de Murcia. Murcia. 1999: pp. 37 – 45.

Redactor: Daniel Becerra Fernández

Licenciado en Historia (US) y Máster en Arqueología (US y UGR). Actualmente soy Personal Investigador en Formación en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla y mi investigación se centra en el estudio del mármol en la Antigüedad. A lo largo de mi vida académica he participado en el 64º Curso de Arqueología de Ampurias y en campañas arqueológicas como las de la Villa del Casale (Piazza Armerina, Italia) y las del Patio de Banderas (Sevilla, España). Además he intervenido como conferenciante para diversas instituciones.

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5 Comments

  1. Mis felicitaciones Daniel. Gran artículo y muy bien redactado. No obstante, me gustaría abrir un debate que ha suscitado grandes debates entre los historiadores y arqueólogos: ¿Es realmente un Traianeum? ¿Hay seguridad de que sea un templo dedicado a la figura de Trajano divinizado? Estoy de acuerdo en que dicho templo está destinado a un homenaje dinástico, pero no en que Trajano fuera la figura principal de adoración. Solo hay que recordar el Traianeum de Pérgamo dónde posiblemente Trajano compartía protagonismo con la figura de Júpiter o estaba vinculada a ella. Además hay que tener en cuenta varios aspectos. La inscripción que mencionas se trata de una una dedicación de Marco Casio Ceciliano, que ha sido identificado como sacerdote de Trajano divinizado. Dicha dedicación ofrece, sin lugar a dudas, el debate científico más complejo. La consagración apunta al Genio de la colonia, a quien este personaje agradece la responsabilidad recibida. Sin embargo, como bien apunta el profesor Cortés Copete (En su artículo ¿Un Traianeum en Itálica? Homenaje a Domingo Plácido) “rara vez desde la institución del culto imperial el emperador figuraba sólo en las provincias”. Por ende, el susodicho genio colonial podría ser el mismo Adriano, interpretación reforzada por el emperador mismo, quién fuera a un tiempo autor de nuevo estatuto colonial y protagonista de la monumentalización italicense. Empero, aún más significativo es el hallazgo de los restos de una cabeza de Gorgona en la basa de la inscripción, que siempre fue uno de los símbolos preferidos del emperador. No niego un culto a la figura de Trajano dentro del recinto, pero quizás habría que revisar la idea a fondo, como ya han apuntado varios historiadores…planteando ¿un Adrianeum? Gracias de nuevo por tu aportación Daniel. Me gustaría saber tu opinión y la de cualquiera que le interese el tema. Enhorabuena.

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    • Me uno a las palabras de Carlos y, al igual que me ha parecido un artículo muy interesante, también echo en falta alguna referencia al debate existente sobre la verdadera naturaleza del edificio conocido como Traianeum. Sin embargo, no puedo estar de acuerdo con la propuesta del profesor Copete; negar la existencia de un templo dedicado a Trajano para, a base de paralelismo con ciudades griegas, proponer que estaría dedicado a Adriano me parece demasiado arriesgado. Además defiende una desvinculación demasiado radical entre ambos emperadores, Trajano y Adriano.

      Por otro lado la asociación Genio-Adriano no tiene mucho soporte material; no hay ni inscripción, ni estatua, ni documento antiguo que nos deje muestras de esta asociación. Es más, por ese razonamiento, Adriano se habría de asimilar al Genio colonial de multitud de ciudades por buena parte del Imperio, cosa que no parece ocurrir.

      En mi opinión creo que la opción de templo al Genio colonial tiene mucha más base. Una opción que no limita la posibilidad de encontrar otros cultos dentro del recinto asociados al Genio como puede ser el culto a la dinastía.

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      • Estimado Álvaro, gracias por entrar en el debate. Creo que debemos fomentar este tipo conversaciones y aprender uno del otro. Sin embargo, creo que la propuesta del profesor Cortés Copete aporta novedad en la interpretación. Bien es cierto que indagar en las causas de la construcción del edificio sigue siendo por hoy una tarea arriesgada por dos sencillas razones: dificultad para explicar el programa iconográfico y ausencia de materiales arqueológicos debido al expolio llevado a cabo durante la Antigüedad Tardía. Consabida es la complejidad de interpretación del edificio. No obstante, refrescar viejos paradigmas es necesario para avanzar y renovar dicha interpretación. A continuación me explico. Voy por partes:

        1. Como ya dije en mi comentario anterior, en muchas ocasiones la figura del emperador aparecía vinculada a Júpiter u a otra deidad. Además, como bien apuntaba el profesor Cortés Copete “rara vez desde la institución del culto imperial el emperador figuraba sólo en las provincias”. Por lo tanto, afirmar en rotundo que se trata de un templo dedicado en exclusividad a Trajano divinizado si me parece arriesgado.

        2. Está claro que el recinto, como parte de un homenaje dinástico, debió estar consagrado también a Trajano. Sin embargo, no hay que olvidar que Adriano fue el autor del nuevo estatuto colonial y de la monumentalización que se llevó a cabo en la llamada Nova Urbs. Tampoco hay que olvidar algunas piezas significativas que hay en el MASE. Por un lado, el antebrazo gigantesco, que bien podría pertenecer a una estatua colosal del emperador enmarcada en el programa iconográfico del llamado “Traianeum”; y por otro, la mano con haz de rayos (también en el Museo), simbolismo que recuerda a una de las representaciones del arco de Benevento, en el que Júpiter entrega el poder (el rayo) a Trajano. Piezas que de un modo u otro, apuntan a la exaltación de su figura y su poder autocrático y teocrático.

        En conclusión, el “Traianeum”, fuera o no su nombre original, es otro ejemplo, como en otras tantas ciudades del Imperio romano, del deseo del emperador de reinventarse y construir un sistema a su imagen y semejanza. La asociación Genio-Adriano es un hipótesis, en mi opinión y con las piezas señaladas del MASE, bastante viable. No es nada descabellado proponer la idea del Adrianeum. Sin embargo, habrá que esperar a estudios muchos más profundos que aporten más datos e interpretaciones.

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  2. Buenas de nuevo,

    en primer lugar aclarar lo que me parece un malentendido; la hipótesis del profesor Cortés Copete me parece más que interesante pues abre un debate y propone una respuesta alternativa al edificio conocido como Traianeum. Sin embargo, y es lo que intenté expresar en mi comentario anterior, creo que los argumentos que propone para determinar que realmente hablamos de un templo a Adriano (Adrianeum) no me parecen concluyentes.

    Las piezas que mencionas del MASE tampoco son pruebas suficientes para hablar de un templo dedicado a Adriano o a una asimilación entre el Genio y Adriano. Por un lado “la mano con haz de rayos”, como bien dices, recuerda al arco de Benevento por lo que no es posible relacionarla directamente con Adriano y, por otro lado, el antebrazo monumental que no es posible relacionarlo con ningún emperador.

    Hay otras piezas que bien podrían jugar un papel importante en este debate; por un lado la estatua de Trajano divinizado que muestra cierto culto al emperador en Itálica (que se uniría de cierta forma al citado en tu primer comentario flamen provincial de Trajano). También la existencia de otra estatua monumental, en este caso de bronce, en las inmediaciones del anfiteatro y que bien podría ser de Adriano, patrón de la ciudad. Por último la cabeza de Tyche o Genio protector de la ciudad hallada en Itálica y que parece estar destinada al culto.

    En conclusión; el edificio llamado Traianeum es a todas luces un edificio destinado al culto pero del que difícilmente por los datos que hoy en día tenemos podamos aclarar su naturaleza. Sin embargo, en mi opinión, el culto a Trajano está mucho más documentado que a Adriano, por mucho que la figura de éste sea relevante por su función de patrón de la ciudad. Mi hipótesis, por tanto, es que estamos hablando de un edificio dedicado al Genio de la colonia al cual se le asocia la dinastía reinante, sobre todo Trajano y, en menor medida, Adriano.

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    • Estimado Álvaro. Creo que estamos de acuerdo en mayor o menor medida. Aún a día de hoy es difícil interpretar la verdadera naturaleza del templo conocido como Traianeum. No obstante, creo que los paradigmas precedentes deben ser revisados. No creo que debamos desestimar las piezas comentadas así como los testimonios mencionados. Es Adriano el principal responsable del cambio del estatuto colonial, así como de la monumentalización de la ciudad. Dos datos de vital importancia y que no hay que olvidar en ningún momento a la hora de interpretar cualquier aspecto de la Itálica adrianea.

      Así mismo, la pieza que citas, la famosa estatua de Trajano divinizado, no fue hallada en el Traianeum. Por lo tanto, dicha estatua está descontextualizada de recinto de culto, siendo difícil también vincularla a la inscripción de Marco Casio Ceciliano. Además, el término “perpetuus” indica que una vez cesado en el cargo, fue honrado con el título de sacerdote honorario. Este personaje decide agradecer al genio colonial, las responsabilidades recibidas, pero no indica quién es exactamente el genio.

      Como ya dije al principio, estamos de acuerdo en mayor o menor medida. Actualmente sigue siendo difícil aclarar la verdadera naturaleza del templo. Estamos de acuerdo en que es un templo de culto, un recinto de homenaje dinástico. Pero discrepo en algo. Creo que la figura de Adriano tendría más protagonismo en el recinto de lo que se ha creído hasta ahora, partiendo de la hipótesis y la fuerza que le dan a esta idea algunas piezas del MASE aún poco estudiadas, el protagonismo del emperador como responsable de la monumentalización y el nuevo estatuto y, por último, las discusiones poco concluyentes acerca de algunas piezas como la inscripción del genio colonial.

      Un saludo Álvaro. Siempre es bueno comentar este tipo de cuestiones y aprender del otro. Será un placer debatirlo y charlarlo en persona.

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